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¡Larga vida al smoothie!

Sí, a todos nos ha pasado. Abres Instagram y lo ves allí: sobre una mesa de madera vintage o una encimera blanca impecable. Todo perfectamente ordenado y con una luz brillante. El bol, de diseño, preside la imagen y la base de yogur sostiene unas frutas perfectamente cortadas y ordenadas. Y entonces, casi sin darte cuenta, te descubres deleitándote con el nuevo rey del desayuno: el Smoothie Bowl.

Unos dirán que solo es una moda pasajera, pero la verdad es que desayunar un Smoothie ya se ha convertido en un hábito y tiene muchos, muchísimos adeptos.

Pero, ¿qué es el Smoothie Bowl y qué tiene que hace que todos queramos comernos uno?

El Smoothie que no se bebe

Hay Smoothies y Smoothies bowls. ¿La diferencia? Los primeros se beben porque son batidos y los segundos se comen porque tienen una base espesa y frutos sólidos. Los Smoothies Bowls son la opción más pausada del Smoothie, que nos exige sentarnos en la mesa, desayunar sin prisas y saborear cada ingrediente.

El secreto está en la base

La piedra angular de este desayuno es la base. Dependiendo de nuestros gustos y de la textura y densidad que queramos conseguir, podemos utilizar y mezclar diferentes ingredientes. ¿El top 3? Frutas, verduras y como no: el yogur.

Es fácil, atractivo y sabroso

Preparar un Smoothie Bowl no es complicado, solo necesitamos frutas, verduras y yogur. No hay una receta mágica, cada uno puede preparar su Smoothie como quiera. Pero para servirnos de guía, aquí tienes un ejemplo de preparación:

  • 1 taza de frutas o verduras

Escoge las frutas y verduras que más te gusten, córtalas y ponlas al congelador durante unas horas. Así conseguiremos la textura y el espesor que necesitamos.

  • ½ taza de yogur

Para no mezclar los sabores con los de la fruta, elige un yogur natural. Puedes utilizar un yogur natural, Oikos o Danone A tu gusto.

  • 1 cucharada dulce

Miel, azúcar, melaza… Para darle un puntito dulce necesitarás un poco de endulzante. Escoge el que más te guste o ¡pruébalos todos!

¡A la batidora!

Una vez escogidos los ingredientes solo queda mezclarlos. El utensilio que utilices depende de ti: una picadora, una batidora o un robot. Lo importante es que quede una mezcla homogénea con la textura que queramos.

Y ya solo nos quedará el ingrediente secreto: ¡el topping! Frutos secos, semillas, cereales, fruta, frutos del bosque… Todos están permitidos. Juega a mezclar sus sabores y texturas y añade color a tu Smoothie. ¡Creatividad al poder!

¿Cómo se prepara?