“Cada día trabajas en lo mismo. Pero cada día es diferente al anterior”

Granja SAT Ramonet a Torís (València)

Si algo caracteriza a la mayoría de las granjas familiares es su carácter generacional. Algo que muchos ganaderos sienten llevar en el ADN, ya que los une con diferentes niveles de su árbol genealógico. Pero toda regla tiene sus excepciones. Como el último premio de Danone al Joven Ganadero, que se lo ha llevado una granja también joven, de dos generaciones. Su dueño es Ramón Cifre Pardo y su granja está en Turís, Valencia.

“Llevo en la granja con las vacas desde bien pequeño”

A sus 42 años, Ramón se encuentra al cargo de la granja de su padre. Y, junto a su esposa, de su familia de cuatro hijos. Su temprana edad y la gran carga de responsabilidades no han impedido que se sitúe como el mejor joven ganadero de Danone. De hecho, él mismo define la relación con sus vacas como una responsabilidad con mucho amor.

Ramón, como otros tantos ganaderos, se ha criado rodeado de estos animales. Y en sus 26 años colaborando con Danone, la granja Turis ha logrado destacar siempre por la calidad de su producto y el bienestar del que gozan sus animales. Para él, la ganadería es una profesión vocacional que nace dentro de cada uno.

“Una de las claves para progresar dentro de este trabajo es mantenerse muy al día sobre los avances del sector”

Pero el amor por su profesión no es el único aliciente que le ha hecho situarse donde está. Lo más destacable de su gestión como ganadero son las innovaciones tecnológicas y de infraestructura aplicadas en su granja: la mejora de la gestión informática de datos de actividad, de alimentación y de detección de período de celos. Y, además, las realizadas en los patios de lactación, que han permitido aumentar el confort y el bienestar de los animales.

Ramón es una persona muy ordenada y curiosa, al tanto siempre de los avances y de las novedades del sector. Y puede que esta visión innovadora venga de la relativa juventud de su negocio familiar. Pero independientemente de que este hecho pueda ser verídico o casual, Ramón tiene claro que no quiere ser la última generación al cargo de la granja.

“Me gustaría que mis hijos siguieran mi camino y tomaran mi relevo como lo he hecho yo con mi padre”

“Me gustaría que mis hijos siguieran mi camino y tomaran mi relevo como lo he hecho yo con mi padre”

La visión de futuro de Ramón incluye a sus hijos siguiendo sus pasos. Explica que los pequeños viven la granja con pasión, a pesar de ser conscientes de las renuncias que a veces puede suponer -como, por ejemplo, a viajar frecuentemente.

Los cuatro niños tienen su lugar muy definido dentro de la granja, estando especializados cada uno en sus propias tareas y responsabilidades. Y para su padre, es todo un orgullo poder demostrar que el esfuerzo de sus padres no ha sido en vano. Porque nunca es demasiado tarde para crear una nueva tradición familiar.