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Dificultad
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Mito – “Aplica siempre la máscara de pestañas en las pestañas superiores e inferiores”.

Verdad – Es cierto que una máscara bien aplicada hace maravillas: abre mucho más la mirada y agranda el ojo, haciéndolo parecer más “fresco”. Pero ten en cuenta también que aplicar máscara en las pestañas inferiores puede destacar las ojeras y hacer hincapié en las patas de gallo. Además, a medida que envejecemos, las pestañas son cada vez más frágiles, lo que favorece la aparición de grumos.

Mito – “Se debe aplicar la base únicamente a las áreas de la cara donde más se necesita”.

Verdad - Gracias a las nuevas fórmulas, los maquillajes de hoy ofrecen una cobertura perfecta y natural y sirven de abrigo y protección para la piel. Además, muchos de ellos contienen ya ingredientes de protección solar y tratamientos anti -envejecimiento que son beneficiosos para la piel, por ello lo mejor es que los apliques uniformemente en todo el rostro.

Mito – “Cambia a tonos de labios más neutros al llegar a cierta edad, los tonos brillantes hacen que tu boca parezca más pequeña”.

Verdad – Es cierto que un toque de color brillante en los labios puede transformar en un segundo la tez y el aspecto de tu rostro, pero cuidado con los tonos. Lo mejor es que elijas tonos neutros para los labios más finos y les des un toque de gloss para engrosarlos, y si tienes los labios gruesos, opta por un tono más brillante que revista los labios con un gran velo de color.

 

Mito – “Para presumir de una piel resplandeciente, aplica bronceador a las áreas del rostro que normalmente capturan los rayos de sol”.

Verdad - A medida que envejecemos nuestra piel se va tornando más pálida lo que hace más difícil aplicar polvos oscuros, ya que exageran la apariencia de las líneas de expresión y arrugas, sin embargo, los bronceadores mate contornean muy bien el óvalo y los rasgos. Trata de barrerlo sobre tus mejillas y hasta las sienes, a continuación, aplica colorete para lograr un look más natural.

 

Mito – “Un poco de brillo en las el lagrimal del ojo hará las delicias tu mirada”.

Verdad – El brillo es NO. Si las arrugas son ya un motivo de preocupación para ti, huye del brillo ya que las partículas que lo producen se quedan fijadas en los pliegues y grietas, marcando la arruga. En su lugar, aplica una sombra irisada en la parte alta del hueso de la ceja, donde la piel tiende a ser más fuerte, en los pómulos y a lo largo del puente de la nariz.

Mito – “El corrector debe ser un tono más claro que tu base”.

Verdad – Eso dicen… pero esto llamará la atención sobre el área debajo de los ojos. Para un look más natural, elige un corrector que coincida con tu tono de piel y aplícalo después de la base.

Mito – “No es necesario usar tapaporos si la piel está hidratada y se aplica la base correctamente”.

Verdad - A medida que envejecemos, el tapaporos o base perfeccionadora se hace cada vez más necesario. Ayuda a la base a permanecer en lugar por más tiempo e impide que la piel absorba pigmento. También unifica la apariencia de la piel, reduciendo a la vista los poros y las líneas de expresión.  Aplícala de la hidratación y antes de aplicar la base.

Mito – “Dale vida a tu piel aplicando un colorete rosa brillante a las mejillas”.

Verdad - A medida que envejecemos nuestra piel comienza a ceder. Para obtener un efecto de elevación, aplica el colorete en el punto más alto del pómulo, con un barrido hacia arriba y con cuidado de no aplicarlo muy cerca de la nariz. Elige tonos marrón rosado, que calienten el cutis y hagan que la parte blanca de los ojos se vean más brillantes. Invierte en una brocha grande, las que vienen con el colorete rara vez hacen un buen trabajo.

Mito – “Evita la máscara de pestañas azul a menos que quieras verte atrapada en los 80”.

Verdad - La máscara azul es una forma brillante de iluminar la parte blanca de los ojos, que tiende a amarillear con la edad. Si la idea de azul todavía te asusta, añade un poco de color a la punta después de aplicar tu negro habitual. El efecto es sutil pero potente, ¡verás qué bien queda!

¿Cómo se prepara?