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Dificultad
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Cuando llega el calor el café con hielo es una de las bebidas que más consumimos, tanto después de las comidas como de aperitivo o a media tarde. Pero con las altas temperaturas es normal que los hielos se derritan con tanta rapidez que al final el café quede aguado.

Para evitarlo, haz lo siguiente: rellena una cubitera con café sólo, el que utilices habitualmente, recién hecho y no muy concentrado. Una vez que se haya enfriado, mételo en el congelador.

De esta forma, cuando te hagas un café con hielo no tendrás más que echar estos cubitos en lugar de hielo normal. Ya no se te quedará aguado y tendrás un café con hielo perfecto.

Lo mismo puedes hacer con el café de más que hayas hecho, no lo tires y guárdalo en cubiteras.

¡Y no dudes en añadirle unas cucharadas de yogur natural y una rodaja de limón! Conseguirás un sabor refrescante y armonioso.

Recuerda también que el café molido se deteriora más rápidamente que el de grano, ya que tiene mayor superficie expuesta al oxígeno. Si lo compras molido, siempre tiene que ser de una marca que lo envase al vacío.

¿Cómo se prepara?