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Mantenerse hidratado a lo largo del día es algo fundamental para nuestro organismo, sin embargo, debemos recordar hacerlo especialmente durante las horas de máxima concentración, aquellas que pasamos en el trabajo. El agua contribuye a mantener correctamente las funciones físicas y cognitivas y a regular nuestra temperatura corporal. Lo ideal es beber al día como mínimo dos litros, sin embargo no siempre lo hacemos, especialmente durante la jornada laboral. Si es tu caso, te damos a continuación una serie de consejos para conseguir beber el agua que necesitas y mantener una buena hidratación durante las horas de trabajo. ¡Apunta!

Cómo mejorar la hidratación en el trabajo

Deja la botella de agua siempre a la vista

A veces estamos tan concentrados en nuestro trabajo que nos olvidamos de algo tan esencial como beber agua. Para que no te pase, procura dejar una botella de agua mineral natural Font Vella o un vaso lleno de agua encima de tu escritorio o cerca del lugar donde trabajes, pero procurando que quede dentro de tu campo de visión. Así cada vez que la veas recordarás la importancia de beber agua y te será más sencillo hidratarte a lo largo de la mañana. Recuerda que no debemos esperar a tener sed para hacerlo, ¡hay que beber agua siempre!

Toma infusiones

Si eres de los que desayunan en la oficina, quizá deberías plantearte la opción de cambiar el café por el té. Las infusiones se preparan con agua, algo que puede ayudarnos en nuestra misión de hidratarnos mejor en el trabajo, y además están deliciosas. Ten en cuenta que un vaso de té equivale al mismo tiempo a uno de agua. ¿Por qué no intentarlo?

Convence a un compañero para que se una a tu misión

Será más sencillo si te planteas el reto de mantenernos hidratados junto con un compañero. Así podréis recordároslo el uno al otro y de paso ir juntos a rellenar la botella, algo que puede valeros para estirar las piernas, despejaros y tomaros un pequeño descanso.

Incluye la fruta en tus tentempiés

En vez de acudir a la máquina expendedora cuando te entre el gusanillo de media mañana, puedes optar por tomar fruta. Se trata de un alimento compuesto por una gran cantidad de agua, especialmente la sandía, el melón, la pera, la piña y las manzanas.

Aunque no solo la fruta contiene agua, también lo hacen las verduras. La lechuga, las acelgas, el brócoli, el pepino o el apio son algunas de las más ricas. ¿Qué te parece incluir estos alimentos en una deliciosa ensalada para comer en la oficina? ¡Es otra manera de hidratarnos!

Bebe agua durante la hora de la comida

Si comes en la oficina, en un restaurante o en casa, procura pedir agua para acompañar el plato del día en vez de beber productos azucarados con gas o bebidas alcohólicas. No solo te ayudará a mantenerte hidratado, también supone una opción mucho más saludable con la que además evitarás luego sentir una sensación de pesadez en la tripa.

Consume otros productos elaborados con agua

 Si lo tuyo no son las infusiones, como hemos comentado antes, existen otras maneras de darle sabor al agua y hacerla mucho más apetecible. Puedes prepararte en casa una deliciosa limonada. Solo necesitarás: hielo, un litro de agua, el zumo de un limón y un poco de azúcar. Vierte la limonada en una botella ¡y llévala contigo al trabajo!

El agua contribuye a mantener las funciones físicas y cognitivas normales y contribuye a la regulación normal de la temperatura corporal, con una ingesta diaria de al menos 2,0L de agua al día, procedente de cualquier fuente.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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