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Origen el falafel

El falafel es una mezcla entre croqueta y albóndiga, y se prepara con una base de legumbres secas remojadas. El más habitual es el de garbanzos.

El falafel se suele tomar dentro de un pan de pita, junto una salsa a base de yogur, o bien como entrante, generalmente acompañado con un poco de ensalada. Es un plato que se come en la cocina de la India, Pakistán y Oriente Medio.

Como muchas recetas, su origen es incierto. Una de las posibilidades es que se creara en la India, dónde tiene un ligero toque picante. En Egipto se hace con habas en lugar de garbanzos, y algunas regiones combinan los garbanzos junto con las alubias para hacer la base del falafel.

Actualmente es un plato extendido en todo el mundo, gracias a los restaurantes de cocina de Oriente Medio que encontramos en todas las grandes ciudades. En muchos países es un plato habitual de street food, que se come a pie de calle, al igual que los hot dogs o los sándwiches.

Cómo preparar un falafel

Para preparar el falafel debes poner en remojo garbanzos o habas secas durante unas 12 horas.

Recuerda que puedes utilizar sólo habas o garbanzos o bien mezclar las dos legumbres en la misma preparación.

Una vez pasadas las horas de remojo, cuélalas y deshecha el agua de hidratación.

Con la ayuda de un robot de cocina tritura las legumbres hasta conseguir una pasta densa, que deberás mezclar con los siguientes condimentos:

  • Ajo picado
  • Cilantro picado
  • Cebolla picada
  • Perejil picado
  • Comino en polvo
  • Sal
  • Pimentón dulce
  • Bicarbonato/Levadura en polvo

Para preparar la masa añade un poco de agua y mezcla bien, hasta conseguir una textura compacta, que te permita hacer bolas sin que se rompan.

Antes de darles forma, deja reposar la masa en la nevera durante un mínimo de media hora, esto facilitará el posterior moldeado.

Moldea el falafel, dándole una forma redondeada y ligeramente chafada, a camino entre una croqueta y una albóndiga.

Si la masa te cuesta de moldear puedes añadir un poco de harina o pan rallado a la mezcla para conseguir que sea más compacta y más fácil de trabajar.

Fríe el falafel en abundante aceite de oliva caliente durante unos minutos, hasta que esté crujiente y dorado.

Si las frituras se te resisten normalmente, reboza los falafel por harina antes de freírlos, te será más fácil la posterior fritura.

Variantes de la receta original

A partir de la receta original puedes hacer algunas variantes con los condimentos aromáticos, añadiendo o quitando alguno o haciendo mezclas diversas. Prueba con:

  • Canela en polvo
  • Tahina (crema de sésamo)
  • Menta picada
  • Pimentón picante
  • Azafrán

También puedes hacer falafel de lentejas o guisantes secos, siguiendo el mismo procedimiento. Quedan deliciosos y son muy originales.

Puedes servir el falafel dentro de un pan de pita o bien como entrante, acompañado por ejemplo de una ensalada.

Salsa de yogur para acompañar el falafel

Te sugerimos algunas salsas deliciosas para servir junto con tu falafel:

  • Yogur natural + aceite de oliva + sal + pimienta negra + cilantro picado
  • Yogur natural + aceite de oliva + sal + tahina
  • Yogur natural + aceite de oliva + sal + tahina + zumo de limón
  • Yogur natural + aceite de oliva + sal + zumo de limón + comino en polvo
  • Yogur natural + aceite de oliva + sal + tahina + semillas de sésamo tostadas
  • Yogur natural + aceite de oliva + sal + perejil picado + cilantro picado

Puedes servir el falafel con una o dos salsas diferentes, y resulta delicioso combinado con una ensalada de lechuga, cuscús, limón y menta.

Anímate a cocinar esta fantástica receta... ¡qué aproveche!

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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