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Dificultad
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Un estudio del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España ha puesto de relieve este hecho, siguiendo la trayectoria de otros países como Noruega, Reino Unido y Suecia donde los tratamientos de fisioterapia son prescritos médicamente ante determinadas situaciones. El objetivo final es liberar endorfinas, esas sustancias que se producen al sonreír y facilitan una mayor comunicación entre el cuerpo y la mente. ¡Y no olvides que la fisioterapia será mucho más efectiva si se completa con el deporte!

Técnicas que destensan

Evidentemente, no se trata igual una contractura que la ansiedad o el estrés. Conoce qué técnicas pueden ayudarte para cada caso: 

  • Masaje: moviliza el cuerpo, lo que alivia la ansiedad.
  • Osteopatía: libera las articulaciones que se ven comprometidas con la ansiedad. Produce un bloqueo articular. Si trabajamos esa cadena, la desbloqueamos y liberamos las tensiones.
  • Masoterapia o terapia muscular: sirve para desbloquear los músculos que se encuentran contraídos y al mínimo de su capacidad.
  • Tratamiento cráneo-sacral: gracias a las manos del terapeuta, se incrementa la vitalidad y se facilita a la persona usar sus propios recursos de autocuración.
  • Liberación miofascial: se trabaja el colágeno que forma la fascia –el tejido conectivo que envuelve todos los órganos del cuerpo- y que, con la ansiedad y el estrés, se ve afectado.
  • Drenaje linfático: cada persona tiene una zona en la que acumula tensión. El drenaje linfático actúa sobre el sistema simpático y parasimpático; lo regula y lo compensa. Posee un efecto relajante, pues mejora la circulación. Muchos de los problemas de ansiedad afectan al sistema digestivo, y el drenaje linfático ayuda a la musculatura lisa (paredes intestinales, vasos sanguíneos, etc.), con lo que conseguimos aliviar esas tensiones.

También ayuda a personas con dolor crónico, desórdenes del sueño, ansiedad, desórdenes de alimentación…

¿Cómo se prepara?