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Dificultad
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La alimentación durante la lactancia es importante porque puede afectar sobretodo a tu propia salud. Para empezar, es probable que necesites comer un poco más, unas 500 kcal más cada día, tu apetito te guiará.

También debes asegurarte un aporte extra de 300 mg de calcio diarios, siguiendo las recomendaciones establecidas para madres lactantes. Este aporte extra de calcio equivale a unas 2 raciones de lácteos. Mantén una dieta equilibrada con una base de cereales, mejor si son integrales, fruta y verdura complementada con carne y pescado y evita las grasas y los azúcares.

Algunos alimentos pueden modificar el sabor o el color de la leche materna, como la cebolla, el pimiento, los espárragos, la alcachofa, el nabo, el apio, el puerro, el ajo, la col o las legumbres. Evita sustancias como el alcohol, el tabaco y la cafeína y prácticas como la automedicación.

La hidratación es también otro los pilares que contribuyen a mantener tu salud y la de tu bebé durante la lactancia. La leche materna está compuesta por casi un 90% de agua, así que es importante que bebas más de lo habitual: se recomienda pasar de 8 a 11 vasos de agua diarios.

Puedes elegir  un agua que tenga una composición mineral equilibrada, como Font Vella.

¿Cómo se prepara?