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Si tu niño tiene 5 años, está en etapa preescolar y prácticamente puede comer los mismos alimentos que tomáis el resto de la familia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que debemos ser especialmente cuidadosos con su alimentación infantil ya que desde que es un bebé hasta los 7 años está en pleno crecimiento.


Claves para una alimentación saludable a los 5 años

Para transmitirle los valores ligados a una vida saludable y una alimentación equilibrada, podemos seguir los consejos del pediatra o guiarnos por una pirámide nutricional, o  seguir algunas recomendaciones.

También puedes hacerte una idea de las raciones de alimentos de los distintos grupos que necesita a diario; como en el caso de carnes, leche, cereales, pan, hortalizas, frutas, aceite de oliva y azúcar. De 1 a 3 veces por semana podemos darle quesos, huevos y pescados.

Cada comida debe ser percibida como más o menos importante según el niño, así que daremos tipos de alimentos y raciones más o menos generosas dependiendo del momento del día. El desayuno debe aportarle el 25% de sus necesidades nutricionales diarias, la comida entre el 25-40%, la merienda entre el 10 y 15%, y la cena entre el 25 y el 40%.

También hay que establecer unos horarios para las comidas ya que el peque debe tener ciertas rutinas que se adapten a su siesta y a la hora de dormir por la noche, que compaginen con el colegio y la hora del baño, etc. Los intervalos entre las comidas deben ser de entre 3 y 4 horas, es el tiempo que tardan en digerir la comida y volver a tener hambre otra vez. Para saciarlos entre horas pueden tomar zumos de frutas naturales.

Cómo fomentar que el peque coma de todo

Si a tu hijo le cuesta aceptar nuevos alimentos, no desesperes. En vez de obligarlo y crear un clima hostil, hazle participar en la compra de alimentos y la preparación de menús en casa. Es importante que crees un ambiente positivo y le permitas sentarse con toda la familia para que observe cómo y qué comen los adultos.

Cada vez que vayas a introducir un nuevo alimento, prueba a mezclarlo con otros ingredientes que sí le gusten y crea platos divertidos y coloridos que estimulen su vista. Motivarás su apetito y el peque disfrutará comiendo.

No te estanques en los platos que le gustan, mezcla alimentos para que el peque pruebe nuevos sabores y experimente con su paladar.

Tampoco hay que obsesionarse con raciones abundantes, los niños suelen perder el apetito y en estos casos sólo hay que preocuparse si vemos que se siente triste, apático o débil. Tan pronto como pierden el apetito lo recuperan, así que suele ser habitual que las raciones varíen. Deja que coma hasta que se sienta lleno y no le obligues a más.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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