{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}



TEMAS
{{freetag}}

La ingesta de fibra durante la niñez es importante y los papás son los que pueden ayudar a que sus hijos ingieran la suficiente fibra dándoles una dieta variada donde no falten las frutas y las verduras. A muchos niños les cuesta comer la verdura, es verdad, pero los padres deben ayudarlos a adquirir buenos hábitos a la hora de comer. De esa forma se aseguran de que sus niños asimilen la fibra necesaria de los alimentos que ingieren.

Los más pequeñines de la casa, es decir, los bebés menores de un año, ya adquieren suficiente fibra con los cereales, las verduras o las papillas que toman. Mientras que los niños un poco más mayores deben acostumbrarse a tomar legumbres, cereales, verduras y frutas que es donde se encuentra la fibra y a ser posible masticando los alimentos.

Es importante recordar que la fibra cobra un papel importante en la dieta de los pequeños, sobre todo para que tengan un tránsito intestinal normal. Es normal que a tu pequeño le cuesta tomar la fruta, la verdura o los cereales, pero en este caso puedes intentar hacer que los niños tomen ejemplo viendo comer a toda la familia las frutas y las verduras o buscar formas divertidas de presentárselas. Los niños, muchas veces, aprenden por imitación, por lo tanto si la verdura y la fruta forman parte de la dieta habitual de la familia, los papás estarán ayudando a que el pequeño se acostumbre a verla y a comerla.

Algunos ejemplos de alimentos que contienen fibra son las lentejas, las alubias, los garbanzos, los cereales integrales como el arroz o el trigo (presente en el pan), algunas verduras como las alcachofas, los pimientos, los puerros, la zanahoria o la calabaza (que entra ahora en temporada) también algunas frutas como peras, kiwis, ciruelas, albaricoques, etc. Todos ellos son alimentos ricos en fibra.

Recuerda que si le haces un zumo a tu pequeño es mejor no colarlo, de esa manera el pequeñín tomará la pulpa que es donde hay más fibra. Si a tu bebé no le gusta masticar demasiado, puedes ayudarle pasando las verduras y haciéndolas purés; de esa forma te aseguras que ingiera la cantidad de verdura necesaria al día. Como puedes ver  con tomar una alimentación variada y sana puedes aportar la fibra suficiente a tus pequeños.  ¿De qué manera toma la fibra tú bebé? ¿Qué consejos podemos añadir para que no falte la fibra en la dieta del bebé?

¿Cómo se prepara?

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder