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Comida casera para mi bebé: Comprar y preparar los ingredientes

Antes de prepararle comida a tu peque, recuerda que debes hablar con tu pediatra para que te aconseje sobre qué alimentos puede tomar tu bebé. Él o ella te dará un calendario de introducción de alimentos por etapas específico para tu chiquitín. Así, te asegurarás de que le estás dando siempre lo mejor.

  • Escoge la fruta y verdura más fresca que encuentres. Lávala, pélala si es necesario, y asegúrate de quitar todas la semillas o elementos que puedan hacer atragantar a tu bebé. Luego, trocéala antes de cocinarla.
  • Escoge los trozos más tiernos de ternera, cerdo, cordero o ave. Saca toda la grasa antes de cocinarlos, y una vez cocidos, quita cualquier hueso o cartílago.
  • Si quieres preparar pescado, pide que le quiten la piel, las escamas y las espinas. Y antes de dársela a tu bebé, asegúrate de que no quede ningún resto. ¡Toda precaución es poca!

Cómo cocinar la comida de tu bebé

  • Vigila la cantidad de sal en la comida de tu bebé. Muchos alimentos ya contienen sal, por lo que no hace falta que tú le añadas más. Y lo mismo ocurre con el azúcar. Así previenes cáries y evitas convertirlo en un goloso.
  • Las carnes y pescados pueden hacerse al vapor, a la brasa o en el microondas. También pueden freírse o asarse, pero asegúrate de no añadir demasiado aceite. La carne tiene que estar bien cocida, así que vigila que no haya partes rosadas. Y para saber si el pescado está bien hecho, fíjate en si está firme. Si todavía está un poco blando, significa que aún no está cocido del todo.
  • Las frutas y verduras pueden hacerse al vapor, hervirse o en el microondas. También puedes asar algunas frutas como las manzanas o las peras. La mejor opción es hacerlas al vapor, ya que así, mantienen mejor los nutrientes y no tendrás que pasarlas por la licuadora.

Una vez cocinada, ya solo tendrás que servirla. Al principio, la comida de tu peque debería estar mezclada y convertida en un puré suave. Y a medida que vaya creciendo, puedes empezar a darle trozos de forma gradual. Sírvela siempre caliente, pero recuerda de comprobar su temperatura antes de dársela. ¡No queremos que se queme!

¿Cómo se prepara?