{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}



TEMAS
{{freetag}}

Seguramente tendrás muchas ganas que llegue este momento y por fin poder conocer a ese pequeñín que ha estado dando pataditas todos estos meses.

Sabrás que has llegado al momento del parto cuando aparezcan los primeros síntomas: Rompes aguas, que es el desprendimiento de mucosidad que ha estado sellando el cuello cervical. Empiezas a notar contracciones, sensación de rampa muy parecida a dolores menstruales, te sientes hinchada, estreñida o con dolor de barriga y tienes diarrea o náuseas.

Las contracciones se producen por una hormona llamada oxitocina, que hace que tu útero se contraiga. Se endurecerá y estrechará tu útero. No todas las mujeres lo sienten de la misma forma, pero la mayoría de las veces empieza con una rampa, dolores menstruales o dolor de espalda. Notarás que se repiten con frecuencia y a medida que se acerque el momento de dar a luz serán más intensas y frecuentes.

La decisión de ir al hospital debe hacerse con antelación y cuando sepas que estás de parto de forma segura. Cuando sientas alguno de los síntomas mencionados, deberás ir a urgencias o bien llamarles para que te asesoren inmediatamente. Una vez te hayan dado el visto bueno para que te dirijas al hospital, estarás segura y convencida que no volverás a casa sin tu bebé.

¿Cómo se prepara?