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Dificultad

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¿Le compro el juguete que le gusta o lo elijo en función de lo que puede aprender con él? No es una duda existencial, pero sí un gran dilema para muchos papás y mamás cuando se acerca la Navidad. Para intentar resolverlo, hemos clasificado los juguetes según el sistema ESAR para dividir las actividades lúdicas del niño según sus etapas de desarrollo.

Cada letra del acrónimo tiene un significado. La E corresponde a juguetes de Ejercicio, que desarrollan los sentidos y la coordinación. La S a juguetes Simbólicos, con los que imagina situaciones o interpreta la realidad. La A con juegos para Armar o ensamblar, y la R a juguetes de Reglas, en los que debe seguir unas normas. A esta lista hemos añadido los tecnológicos, porque no podemos dejar de estar con los tiempos.

Saber que existe esta clasificación puede ayudar a elegir bien, aunque también hay que tener en cuenta otros parámetros como la edad, la seguridad y, por supuesto, las preferencias del peque.

PARA EJERCICIO: Móviles con música, juguetes para la bañera o la arena, pelotas, comba, peonzas, andadores, triciclos... 

Juguetes que activan los sentidos.

Se pueden golpear, chupar, morder, manipular... por eso son los primeros juguetes que aparecen en la vida de un niño. Pero además de activar los cinco sentidos, sobre todo la vista, el tacto y el oído, ayudan a los bebés a pasarlo bien poniendo a prueba sus capacidades físicas y mejorando la coordinación motora y el control de su propio cuerpo.

SIMBÓLICOS: Pinturas, muñecos bebé y muñecas, casas, castillos, barcos, coches, disfraces, tiendas, cunas, juegos de médicos...

Representan la vida real e imaginaria.

Jugar a médicos, a papás y a mamás, a profesores y a las tiendas es todo un clásico. A los niños les encanta. Los juguetes simbólicos estimulan la cooperación con sus iguales y les ayudan a comprender el mundo en el que viven, entre otras muchas virtudes. Estos juguetes también implican la representación de un objeto por otro, por ejemplo el palo de

la escoba como si fuera un caballo; por tanto, desarrollan la imaginación, la creatividad y el lenguaje.

PARA ARMAR: Construcciones de madera, plástico y metal, montajes con circuitos electrónicos, rompecabezas, puzzles, juegos para elaborar alimentos o montar pulseras, de papiroflexia...

Fomentan el reto de construir.

Un niño aprende que todas las cosas ocupan un lugar en el espacio cuando empieza a apilar grandes cubos de colores. A partir de ahí, hay miles de juegos cuyo fin es crear o construir algo, ya sea una ciudad con piezas de construcción o una pulsera con pequeños abalorios. Son juegos que desarrollan el control de los dedos, los reflejos, la precisión y la coordinación de ojos y manos. Con ellos aprenden de forma lúdica conceptos como volumen, tamaño, forma, espacio o equilibrio.

CON REGLAS: Juegos de sociedad: lotos, dominó, oca, parchís, ajedrez; de preguntas y respuestas: matemáticas, vocabulario; deportivos: canicas, futbolines...

Enseñan a respetar las normas

Los juegos en los que hay que seguir un reglamento o unas normas son los últimos con los que se encuentra un niño en su etapa evolutiva. “Constituyen un instrumento muy valioso para la socialización del niño –afirma Maite Francés– ya que gracias a ellos asumen que viven una realidad con una serie de normas que hay que cumplir, lo que desarrolla su sentido de la responsabilidad”. Con ellos, los niños aprenden que “no siempre se gana y muchas veces se pierde”, añade. En opinión de la psicóloga de Juguetes.es, Isabel Duarte, estos juguetes “enseñan a planificar y crear estrategias”; además, “estimulan el control de la agresividad y promueven la democracia”. Algo fundamental para convivir en sociedad.

TECNOLÓGICOS: Muñecos que interactúan, consolas, tabletas, miniordenadores, juegos 3D, de realidad aumentada y virtuales...

Hacen más divertido el aprendizaje

Hoy todos los niños son auténticos nativos digitales. Por eso los juguetes tecnológicos deben formar parte de su proceso de aprendizaje de la forma más natural, subraya Esperanza García, psicóloga del centro Alaria Moncloa y asesora de Imaginarium. Para la experta, este tipo de juegos presenta una ventaja fundamental: “Hacen muy divertido el aprendizaje desde una perspectiva pedagógica”. Por ello son el mejor complemento a los juegos tradicionales. Pero ¿hay que dejar que se pasen el día pegados a una pantalla? “El tiempo que le dediquen dependerá de la edad y madurez del niño –continúa García–. Lo importante es que no se deben utilizar de manera exclusiva: es decir, juegos tecnológicos sí, pero no todo el tiempo”.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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