{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

En la adolescencia casi todo se vive de una forma exagerada. El cuerpo se transforma, se llora o ríe sin motivo aparente, la melancolía se dispara… No es de extrañar que surjan personajes a los que los adolescentes adoren y consideren sus ídolos. La imitación lleva a asumir los valores del ídolo como propios, por eso estará bien si es un deportista, pero habrá que tener cuidado si a quien sigue es un personaje con conductas poco recomendables.

 

Admirar ídolos e intentar parecerse a ellos constituye parte de su desarrollo, ya no valen como modelos mamá y papá, sino aquellos que les identifican con sus iguales. Necesitan sentirse aprobados por el grupo porque idolatrar la misma figura crea lazos comunes. Si su actor o cantante favorito se viste de una determinada manera, la copian y se identifican con todas sus pautas de vida.

¿Cuándo se convierte en preocupante?

Ocurre en pocos casos y casi siempre con un perfil previo ya patológico, cuando algunos adolescentes convierten esta idealización en algo enfermizo. La clave está en observar si interfiere en su vida diaria. Si es así, entonces dejan de ser fans de ese personaje para convertirse en fanáticos.

¿Cómo actuar?

Lo fundamental es que ser fan de un personaje no altere ni domine sus vidas y para ello es recomendable que sigan sus rutinas, como las horas de estudio o la hora de acostarse, así como tener actividades sociales que no tengan que ver con el personaje y que les permitan seguir desarrollando opiniones propias.

Están en una edad difícil y hay que intentar comprenderles y pasar tiempo con ellos hablando de sus ídolos. Contar con el apoyo de los padres y hermanos mayores les servirá para que esta pasión no se vuelva problemática.

¿Cómo se prepara?

TEMAS
{{freetag}}

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder