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Dificultad
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Puede parecer muy complicado que el bebé siga unos hábitos alimenticios saludables, y esto tiene mucho que ver con el papel y la influencia que llevan a cabo los padres.

Por ejemplo, según un estudio realizado por expertos de la University of Wales (Reino Unido), las preferencias hacia determinados alimentos en los adultos dependen de la experiencia vivida con estos en la infancia. Por ello, los papás deben dar ejemplo a los peques con hábitos alimenticios saludables, para que lo tomen como una rutina y algo normal en su día a día.

En este sentido, un aspecto muy importante a tener en cuenta es que se debe acostumbrar a los niños a que las comidas no incluyan alimentos excesivamente dulces o salados.

La leche materna* o en su defecto las leches de inicio, cubren las necesidades del lactante hasta los 6 meses de vida. A partir de esa edad la leche como único alimento es insuficiente y por esa razón a los 4-6 meses se comienza con la introducción de la alimentación complementaria, momento durante el cual, de forma progresiva y separada, sin pautas estrictas se irán introduciendo nuevos alimentos empezando generalmente por la fruta  y los cereales.

Este cambio es necesario porque el bebé irá progresivamente exigiéndolo, ya que sus necesidades nutricionales van cambiando.

También es el momento en el que se puede empezar a introducir la leche de continuación y lácteos frescos fermentados con leche de continuación de tipo 2 como Mi Primer® Danone. Este tiene una textura similar a la del yoghourt, con la que el pequeño empezará a probar la cuchara sin los inconvenientes que supondrían el hecho de darle un yoghourt convencional (elaborado con leche de vaca), ya que como confirma la ESPGHAN, el organismo del bebé todavía es demasiado inmaduro para asimilar correctamente la leche de vaca  por su alto contenido en proteínas, y ciertos minerales como el sodio.


Los horarios de las comidas son esenciales


Los hábitos alimenticios están condicionados por los horarios de las comidas. Es muy importante marcar unos horarios fijos en las comidas del bebé para que se cree una rutina esencial en su alimentación.

Los padres tienen que tener muy claro que el cambio de esta rutina puede provocar inseguridad en el pequeño, al igual que los cambios de rutina en irse a dormir.

Por ello, las tomas deben ser con regularidad, ya que si son demasiado espaciadas, el bebé suele tener mal humor por el hambre.

De todas formas, a medida que el peque se va haciendo mayor, se podrá ser más flexible con sus horarios alimenticios.
Además, cuando el peque empieza a comer como los padres, adquiere hábitos de los adultos como por ejemplo el de picar. El niño irá picando todo lo que pueda cuando se retrase su hora de la comida, de forma que acabará por no comer nada porque ya estará lleno y además estará siguiendo una dieta desequilibrada.

*La leche materna es el mejor alimento para tu hijo en los primeros meses de vida.
Danone recomienda una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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