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Dificultad
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A lo largo de los días de convivencia con el peque podrás descubrir que hay ciertas horas durante el día en las que suele querer algo: a partir de ahí puedes apuntarte la hora y tendrás la pauta para repetir los próximos días el amamantarlo, acostarlo o darle mimos.

Las rutinas son buenas porque no sólo te tranquilizan y te permiten organizarte a ti, sino que también son una ayuda para el bebé, para que sepa qué ocurrirá después. Las rutinas son fundamentales para establecer las condiciones óptimas a su cuerpo y mente para aprender del mundo que lo rodea. La mayoría de los pediatras opinan que a partir de los 2 meses ya es conveniente seguir algún tipo de rutina. Sin embargo, incluso antes de los 2 meses, notarás que tu bebé sigue un horario predecible, lo único que tendrás que hacer es adaptarlo.

Es muy importante que entiendas sus ritmos naturales y descubrir los patrones de horario que establece el bebé por sí solo, al principio. Sólo será necesario el consejo del pediatra, tu sentido común y tu instinto maternal para conseguirlo.

Tienes algunas pautas para guiarte, no tienen por qué ser estrictas ya que cada bebé tiene sus hábitos y su ritmo. Los recién nacidos suelen comer cada 3 horas, de día y de noche. Al principio, se les dará la toma a demanda, cuando ellos lo pidan. Hacia los 3 meses los bebés ya podrán esperar más por la noche a tomar su leche y podrás descansar mejor. Harán unas 6 o 7 tomas diarias, y si duermen largo y tendido no tienes por qué preocuparte, a menos que sea prematuro y esté bajo de peso.

En cuanto a la rutina de sueño, una parte importante es diferenciar la noche del día. Así el bebé se prepara para un sueño más corto, de día, o más largo y silencioso, de noche. El bajar las cortinas, el ruido y hasta bañarlo antes son consejos útiles. También puedes situar la cuna de tu peque al lado de tu cama y así, apenas tendréis que despertaros por la noche. Si toma biberón, puedes tenerlo preparado en el frigorífico y calentarlo al microondas en un momento, y una vez se haya alimentado se dormirá enseguida otra vez.

A partir de los 6 meses el bebé sustituirá parte de la siesta del mediodía por horas de sueño nocturno, así que la rutina cada vez se adaptará a mejor para que duermas más. Los peques son muy adaptables a pesar que al principio se encuentren un poco incómodos con la rutina.

Tu pediatra podrá ofrecerte ejemplos de rutinas para que puedas lidiar con sus horas punta y además que te permitan organizarte tus cosas.

¿Cómo se prepara?