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Dificultad
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Los masajes para bebés son una de esas actividades que les encantan, son momentos especiales de conexión entre mamá y su bebé que propicia el crecimiento del vínculo materno, que les despierta los sentidos y que favorece su relajación. Cuando son muy pequeños, como los recién nacidos, el tiempo del masaje debe ser corto, básicamente hay que repetir los ejercicios cada día aprovechando el momento en que el bebé no tiene hambre y no está irritable y cuando mamá también se sienta tranquila para dedicar ese tiempo a su pequeñín.

Beneficios de los masajes infantiles

El masaje ayudará al bebé a aprender a relajarse y además es una manera de enseñarle a que confíe en mamá y en papá. Esto se puede conseguir preguntándole antes del masaje si le gustaría que se le hiciese. Posiblemente el bebé en ese momento no entienda demasiado las palabras, pero se acostumbrará a ellas. Es más, como mamá y papá ya saben si el bebé está preparado para el masaje, éste lo relacionará con un momento estimulante y muy bonito.

Los masajes infantiles pueden aliviar al bebé, por ejemplo, cuando el bebé está nervioso o irritado por algún motivo.

Dónde y cuándo realizar el masaje

Para realizar el masaje tienes que encontrar un lugar tranquilo, luminoso y cálido. Estira al bebé delante de ti; si estás sentada en una alfombra puedes estirar una toalla delante y tener al bebé enfrente. Colócate a mano todo lo que necesites para el masaje: aceite para bebés, toalla, un pañal y la ropita de cambio para cuando termines el masaje. A la vez que le haces el masaje a tú bebe puedes cantarle canciones. Aprovecha, ya que este es un momento en el que el bebé te prestará toda su atención.

Muchas mamis aprovechan la hora del baño del bebé para realizarle un masaje, pero éste no es el único momento en el que un masaje puede ser beneficioso para el bebé. Cualquier ocasión es buena: en el cambio de pañal, antes de que se duerma (el masaje le ayuda a conciliar el sueño), etc. Es por esto que existen diferentes tipos de masajes ideales para bebés, como los que os proponemos a continuación:

Masaje estimulante

Este es un tipo de masaje que nos servirá para disfrutar del pequeñín ya que se trata de estimularle y no de relajarle. Puede ser que se acabe de despertar o que queramos pasar un rato agradable y entretenido con él. En este tipo de masaje se puede utilizar algún juguete de colores vivos y blandito para ayudarnos con el masaje.
Una forma de estimular al pequeñín es masajear todo su cuerpecito dando suaves toquecitos con las yemas de los dedos, desde los pies hasta el cuello y repetir. Se puede cantar una canción divertida mientras se le hace el masaje.

Masaje terapéutico

Un masaje muy útil es el masaje que se realiza en la tripita del bebé para favorecer el funcionamiento del aparato digestivo. Este sencillo masaje se debe realizar en el sentido de las agujas del reloj y haciendo círculos con las manos por debajo de las costillas, en la tripita. Primero se hace en un lado de la tripita haciendo un semicírculo bajando suavemente la mano hacia las piernecitas, luego en el otro lado. Para terminar, se masajea toda la tripita dibujando simbólicamente un gran círculo que abarque todo el abdomen. Una vez se ha masajeado la zona de la tripita, se le flexiona las piernecitas, doblándole las rodillas contra su abdomen para facilitarle la expulsión de los gases.

Masaje Shantala

Este tipo de masaje tiene un origen hindú y es un masaje relajante. Favorece mucho el vínculo materno, ya que tiene su origen en las caricias que las madres de una población del sur de la India hacían a sus bebés. Este tipo de masaje favorece la circulación de la sangre, la relajación de los músculos, ayuda a relajarse para conciliar el sueño, estimula el vínculo materno y la motricidad, entre otros muchos beneficios. Para conseguirlos se debe masajear el cuerpo del bebé con un aceite – que acostumbra a ser vegetal -, empezando por el pecho, los bracitos y manos, el abdomen, piernas y pies, la espalda y terminando en la carita del pequeñín. Este masaje, con tanto sentimiento, se realiza con el bebé apoyado en las piernas de la madre y suele finalizar con hidroterapia, ya que se baña al bebé para limpiarle el aceite utilizado.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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