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Dificultad
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TEMAS
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TEMAS
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El principal problema a la hora de dormir sin luz es que la oscuridad les asusta, creen ver sombras en ella y se agobian si no ven algún punto de luz. Habitualmente los temores suelen presentarse a partir de los 2 años, cuando el pequeño comienza a jugar con la imaginación y a inventarse cosas. No debemos pensar que nuestro niño es miedoso, ya que estos temores son tan habituales que, entre los 3 y 5 años, afectan al 33% de los niños.

Estos miedos forman parte de su desarrollo y como nos explica Javier Méndez Carrillo, catedrático de Psicología de la Universidad de Murcia y autor de varios libros sobre los temores en la infancia “los miedos surgen con fuerza a partir de los 4 años y a medida que van creciendo desaparecen”, entre otras cosas porque comienzan a darse cuenta de que los seres fantásticos sólo viven en su imaginación. El problema puede surgir a partir de los 9 años los miedos continúan y habría que comenzar a plantearse acudir a un especialista.

Alienta su valor

Los padres tenemos en nuestra mano muchas armas para ayudarles a superar el pánico, como potenciar su valentía. Hay que intentar evitar contarles cuentos o historias en donde las cosas malas sucedan por la noche, como que venga el lobo a llevárselo mientras duerme, contarles historias del hombre del saco o darles sustos escondidos en un rincón oscuro. Aunque digan que no tienen miedo mientras se las están contando, luego surgirán los problemas a la hora de irse a la cama.

Pero, sobre todo, el especialista recomienda que no los sobreprotejamos. “El miedo se va enfrentándose a él, es decir, durmiendo solo... y a oscuras.” Pero no podemos empezar a hacerlo de golpe, hay que ir preparando la situación”. Comienza dejándole una pequeña luz de emergencia, una luz estática en la pared, una radio que tiene los números luminosos, etc. Lo normal es que llegue un momento en el que él mismo decida apagar la luz.

Juegos en la oscuridad

Para que la noche y la oscuridad no le den miedo son muy positivos juegos como la gallinita ciega, el escondite o las sombras chinescas, porque estos juegos “ayudan a que el pequeño asocie la oscuridad a experiencias positivas, estímulos e incentivos”, acusa Javier Méndez.

Para contribuir a crear ese clima favorable en torno a la oscuridad, tenemos que intentar normalizar la situación. Así, si el niño nos llama asustado en mitad de la noche lo que no debemos hacer es llegar a su cuarto y encenderle la luz. “Si le tranquilizamos de esta forma, terminará asociando oscuridad-pesadilla-miedo frente a luz-mamá-seguridad. Es mejor calmarle en penumbra, para que no relacione las luces con la protección”, explica el especialista.

Pequeñas rutinas

Para un niño miedoso el peor momento del día es cuando llega la noche y la casa se llena de sombras. Lo recomendable es que ningún lugar de la casa quede completamente a oscuras, para que vaya olvidándose del miedo antes de meterse en la cama. Pero además, es conveniente hacer cada día lo mismo para ir introduciéndole en el sueño.

Así que prepara un buen baño, dale la cena, aprovecha para leerle un cuento y después un buen vaso de leche y el cepillado de los dientes. Seguir esta rutina antes de irse a la cama le ayudará a relajarse. Coloca en su camita muñecos o peluches que vigilen su sueño, déjale una pequeña luz de emergencia o la puerta entornada y ya verás que poco a poco irá perdiendo el miedo a dormir sin luz y acostumbrándose a sentirse cómodo en la oscuridad.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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