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Dificultad
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Los miedos infantiles forman parte del carácter de los niños ya que son pequeñas criaturas a veces muy sensibles y receptivas a todo lo que pasa a su alrededor. Muchas veces lo que para los padres pasa desapercibido, para ellos no. Por ello, los miedos son muy difíciles de evitar, pero lo que sí pueden hacer los padres es ayudar a sus pequeños a superarlos, aunque generalmente, de forma natural, la mayoría de los niños tienen tendencia a superar sus miedos infantiles.

Muchas veces es difícil que los padres entiendan la actitud de sus hijos, ya que por un lado a veces son muy valientes para unas actividades pero luego se retraen para otras cosas: esto es porque tienen miedo. Lo cierto es que lo niños actúan así por algún motivo determinado y normalmente su respuesta tiene que ver muchas veces con la experiencia vivida: miedo a caerse, miedo a la oscuridad, a las tormentas, a los insectos, a los animales, a seres imaginarios o miedo a separarse de su papa o mamá (en los primeros días de guardería o al ir al colegio),  etc.

Si un niño no se ha caído nunca posiblemente no le tenga miedo a un columpio, y por lo tanto jugará sin demasiado cuidado ni temor, pero si nunca ha visto un perro y de repente se encuentra frente a uno, es posible que sienta miedo (porque percibe el peligro ante una amenaza directa). Muchas veces el miedo viene porque el niño se enfrenta a experiencias desconocidas para él, como las separaciones.

La mejor manera de ayudar a que un niño recobre la confianza y deje de lado los miedos es darle seguridad. Una forma de hacerlo es que los padres hablen del miedo con el niño. Para el pequeño es importante que los padres reconozcan ese miedo como real. También pueden ayudarle por ejemplo premiando su conducta de superación a un miedo determinado y evitando ante todo las comparaciones, las recriminaciones y las sobreprotecciones. Si el niño tiene miedo a los perros, no hay que evitarlos, sino dar la protección necesaria  al pequeño para que recobre la confianza.

Un último consejo es que los padres pueden enseñar a sus hijos formas para determinar la intensidad del miedo que sienten. Si el niño visualiza un miedo, es posible que lo vea menos intenso y poco a poco le vaya restando importancia y, por lo tanto, es posible que recupere antes la confianza.  No obstante, cada padre tiene sus propios trucos, ¿cómo has ayudado a tu pequeño a superar sus miedos infantiles?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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