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Dificultad
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TEMAS

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TEMAS

Algo tan sencillo como aprender a organizarse es uno de los temas de mayor interés para cualquier familia. Resulta necesario para quien pretenda mejorar el día a día, evitar muchos problemas, ahorrar tiempo y disgustos y conseguir, en general, el bienestar de todos.

La organización, como casi todo en esta vida, es cuestión de aprendizaje y de modelos bien definidos que consigan motivarnos. La clave está en saber organizarse y ser responsable. Parece una tarea difícil al principio, pero simplemente hay que reaprender y marcarse metas firmes pero asequibles.

Cómo planificarse bien

En toda buena organización se da casi siempre la misma circunstancia: todas las personas son, al final, capaces de realizar tareas superiores a lo que parecía que podían llevar a cabo. Eso sí, siempre se da una condición sine qua non, y es que quien no es responsable y ordenado a nivel privado, es decir, quien no tiene a buen recaudo su ropa, sus libros y sus efectos personales, en general, difícilmente sabrá organizarse y será eficaz a otros niveles. Lo primero para lograrlo es poner unas normas y un seguimiento o control de cumplimiento de las mismas, lo único que queda es establecer un hábito firme y tenaz, capaz de mantener el orden aprendido.

Cosas prácticas

Hablamos del desorden de toda la familia que acaba por dominar el día a día de vuestra vida en casa. Es muy sencillo acabar con él: los padres sois los primeros que podéis efectuar el cambio, ayudando en algo tan simple como, por ejemplo, volver a dejar cada cosa en su sitio. Se empieza por lo fácil: cuando se abre el tubo de la crema dentífrica, no se deja abierto, para que no se pierda el tapón; o las zapatillas de estar por casa, que no acaben perdidas en cualquier sitio y estén dónde deben estar. Si es necesario, pega un pósit en la nevera, en el espejo del baño o en el cabecero de la cama que diga: “Cada cosa en su sitio, y un sitio para cada cosa”. No hay que olvidar nunca esa idea y, sobre todo, hay que saber mantenerla; esa es la estrategia estrella de toda buena organización.

Los hijos

Todo depende de que los padres cambien de actitud y de que, con su ejemplo, enseñen a los hijos una forma más responsable de organizarse. Hasta ahora, lo que han visto en casa es un completo desorden y por eso no saben qué es dejar cada cosa en su sitio; no conocen esa opción, simplemente no han visto a papá o mamá hacerlo. Por eso, en cuanto vean a sus padres ordenar y organizar, empezarán ellos a cambiar.

3 pasos para organizarse bien en familia

  • Decisión clara y firme por vuestra parte de que vais a cambiar de actitud y os vais a convertir en ejemplo y referente para vuestros hijos. Que vean todos los cambios.
  • Haced responsable a cada uno de ellos de su propia organización. Acordad un día a la semana para comprobar quesos habitaciones están bien ordenadas.
  • Premiadles por los cambios que vayan logrando. Haced que se sientan orgullosos y que cuando vengan a casa los abuelos, o quien sea, les inviten a su habitación para que puedan ver la capacidad que tienen de organizarse ahora.

¿Cómo se prepara?