{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

Alimentarse correctamente es el primer cuidado que una madre puede aportar a su hijo. Por eso, plantearse un embarazo es la mejor ocasión para que una pareja vea su alimentación como algo fundamental para su salud y la de su futuro bebé.

La dieta de la futura mamá (o, mejor aún, como he dicho, de ambos miembros de la pareja) antes del embarazo deberá de corresponder con una alimentación muy completa y variada. Eso sí, tendremos que prestar una atención especial a algunas vitaminas y minerales de gran importancia en esta época:

  • Vitamina A: contribuye al buen estado de tejidos y es necesaria para el correcto desarrollo del sistema nervioso y de hormonas sexuales. La podemos encontrar en huevos, en lácteos enteros o enriquecidos, y en forma de betacarotenos, en frutas y verduras de coloración amarilla, anaranjada o rojiza (zanahoria, albaricoques, cerezas, etc.). Cuando el organismo lo necesita, transforma los betacarotenos en vitamina A. También ayuda a la buena anidación del óvulo ya fecundado y a la división celular.
  • Vitamina B6 o piridoxina: es una vitamina fundamental en la formación del sistema nervioso y en la modulación de las hormonas sexuales, así que también es necesaria para el embarazo.   Se encuentra ampliamente distribuida en los alimentos: cereales integrales, vegetales, frutos secos, vísceras, etc.
  • Vitamina B9 o ácido fólico: su importancia en el embarazo es vital. Y se sabe que demasiadas mujeres en edad fértil no hacen una dieta alta en esta vitamina. El ácido fólico se necesita para formar todo el sistema nervioso del futuro bebé, por eso su aporte debe de ser el adecuado en las primeras fases de gestación, pero también antes de la concepción. Esta vitamina la encontramos en el mundo vegetal en forma de folatos (espinacas, endibias, escarola, fresa, etc.), pero éstos son muy sensibles a la cocción, por eso es fundamental el consumo de frutas y verduras crudas.
  • Vitamina E: a veces llamada la vitamina de la fertilidad, esta vitamina antioxidante desarrolla un papel fundamental antes y durante el embarazo, ya que se ha visto que, en muchas especies animales, su carencia provoca incapacidad reproductiva. Se encuentra, sobre todo, en aceites vegetales, como el aceite de oliva, y legumbres, pero también en otros vegetales, como la lechuga o los aguacates.
  • Vitamina D: tiene mucha importancia para que se fije el calcio en nuestros huesos. La encontramos en los lácteos, los pescados azules y algunas setas.
  • Hierro: lo ideal es empezar un embarazo con los depósitos de hierro adecuados, porque durante la gestación aumentan mucho las necesidades de este mineral debido al aumento en el volumen de sangre y a las reservas que necesita el feto, entre otros motivos. Os dejo aquí los alimentos que nos aportan hierro.
  • Calcio: también para el embarazo, el calcio se convierte en un mineral imprescindible porque se tendrá que formar el esqueleto de la criatura. Así que es importante cubrir las dosis de calcio incluso antes de la concepción y que la madre disponga de unas buenas reservas.
  • Zinc: el zinc es necesario para el futuro crecimiento y maduración sexual, sobre todo en el caso del sistema reproductor masculino, por lo que se recomienda el consumo habitual de cereales integrales, marisco, carnes magras, pescados, huevos, legumbres y frutos secos.

En resumen, los alimentos de más interés cuyo consumo se recomienda especialmente antes de un embarazo son: frutas y verduras frescas y variadas (sobre todo verduras de hoja), pescados (especialmente los azules), mariscos, productos lácteos, frutos secos, legumbres y huevos. Es decir, seguir una dieta el máximo de equilibrada y variada posible.

También es muy importante empezar el embarazo con un peso corporal correcto, por lo que, si fuera necesario perder peso, deberíamos hacerlo antes del embarazo y nunca durante la gestación o la lactancia.

Con todo ello, cuando se produzca el feliz acontecimiento del embarazo deseado, ya habremos aprendido las bases para disfrutar del embarazo comiendo sano y para cuidarnos ¡aún más!

¿Cómo se prepara?

TEMAS
{{freetag}}

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder
Danone utiliza cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de navegación, realizar tareas de analítica y mostrar contenidos acorde a tus intereses. Si continuas navegando, entendemos que aceptas nuestra política de cookies.