{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}



TEMAS
{{freetag}}

Resulta bastante frecuente que la vajilla de cristal no salga del lavaplatos todo lo brillante que debería. Incluso en ocasiones nuestros vasos y copas se tornan ligeramente traslúcidos y tenemos que terminar la limpieza a mano con un paño. Por eso no hay nada como utilizar un buen abrillantador y si encima es casero conseguirás ahorrar a fin de mes.

Para elaborar este abrillantador no necesitarás salir de casa, ya que se realiza con componentes que todos tenemos en nuestra despensa y botiquín, como el vinagre, la sal y el alcohol de 96º. Es muy sencillo y no te llevará más de una hora. Añádelo al lavavajillas habitual y verás los resultados.

El vinagre blanco es un desinfectante que elimina todos los microbios, además de ser un potente desengrasante y desincrustante que además de servir para dar brillo a la vajilla puede usarse para limpiar azulejos, espejos o ventanas; fregar suelos; eliminar el óxido o suavizar la ropa. Si vives en una zona donde el agua tenga mucha cal se recomienda doblar la cantidad de sal.

Comprobarás que elimina cualquier posible resto de jabón y el cristal queda muy brillante. Además es ¡completamente ecológico! Apúntate este truco y tendrás la vajilla impecable. 

¿Cómo se prepara?