{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

¿Alguna vez has llegado a la caja del supermercado y te has quedado boquiabierta al comprobar la cifra total a la que asciende tu compra? En ocasiones es inevitable tener la sensación de haber comprado apenas unos cuantos productos y, sin embargo, habernos gastado más de lo que deberíamos. Para evitar este derroche de dinero y mantener a salvo los bolsillos, basta con planificar bien la compra semanal y tener en cuenta unos pequeños trucos que nos pueden ayudar. ¡Apunta!

¿Cómo ahorrar en la compra semanal?

Planifica un menú

Para ahorrar en tu compra semanal, una de las directrices básica es la planificación: antes de lanzarte al supermercado a comprar todo aquello que veas, conviene planificar antes un menú semanal en el que incluyas las principales comidas del día, aquellas que requieren una mayor elaboración: las comidas y las cenas. Reúne a tu familia y confeccionad entre todos un menú variado para cada día de la semana, así podrás saber exactamente qué ingredientes necesitas comprar y cuáles no.

Haz una lista de la compra

Es algo básico, pero solemos obviarlo confiando en que no se nos olvidará aquello que tenemos que comprar. Para evitar despistes y distracciones por los pasillos del supermercado, apunta en un papel todos los alimentos que necesitas basándote en el menú semanal que has elaborado previamente.

Comprueba antes armarios y despensa

No bajes a comprar sin haber comprobado antes qué productos faltan en casa: ¿Hay papel higiénico en el baño? ¿Quedan servilletas? ¿Se han terminado ya las pastillas del lavavajillas? Apúntalo todo y cómpralo solo si lo necesitas. A veces tendemos a hacernos estas preguntas cuando ya estamos en el supermercado y solemos comprar cosas que ya tenemos en casa.

No bajes a comprar con el estómago vacío

Aunque no lo creamos, la cantidad de productos que compramos depende en muchas ocasiones del hambre que tengamos: si acudimos al supermercado con el estómago vacío probablemente se nos antoje todo aquello apetitoso que veamos y terminemos por echarlo al carro. Hay que tener cuidado con los caprichos innecesarios y, para hacerlo, no hay nada mejor que ir a hacer la compra sin una pizca de hambre, así nos centraremos solo en lo necesario y nos ahorraremos algo de dinero.

Fija un presupuesto

Debemos ser conscientes de cuánto dinero nos podemos permitir gastar antes de hacerlo. Establece una cifra máxima destinada a la compra semanal y cíñete a ella. Si la compra se pasa mucho de tu presupuesto intenta descartar aquello que sea prescindible. Algo que puede ayudar es ir echando poco a poco monedas en una hucha cuyo dinero destinemos a la compra semanal, así conseguiremos ahorrar y ampliar el presupuesto.

Aprovecha los cupones y las ofertas

Algunos supermercados nos ofrecen cupones de descuento aplicables a ciertos productos. A veces no solemos tenerlos en cuenta y los tiramos junto al ticket de la compra, pero pueden venir muy bien porque nos permiten ahorrarnos hasta un 20% en diferentes productos. Acuérdate de fijarlos a la nevera con un imán para tenerlos a la vista y utilizarlos la próxima vez que bajes a comprar.

Coloca la compra al fondo

¿Alguna vez te has topado con un producto que ni recordabas tener en casa y lo has tenido que tirar porque estaba caducado? En ocasiones, tendemos a saturar la despensa o la nevera con latas, botes y paquetes de alimentos que acaban escondidos en el fondo y se nos olvida por completo que existen. Para evitar tirar comida y malgastar el dinero, coloca la compra nueva al fondo y traslada los productos antiguos a un lugar más visible, así los consumiremos primero.

Por último, recuerda también pequeños trucos para prolongar la vida de los alimentos: acuérdate de que el pan de molde se conserva mejor en la nevera, de congelar productos como la carne o las verduras frescas, de envolver los alimentos en plástico transparente antes de guardarlos o de separar las patatas de las cebollas para evitar que las primeras se estropeen. Si tenemos en cuenta todos estos consejos, probablemente conseguiremos ahorrar una cantidad importante de dinero a lo largo de la semana. ¿Qué te han parecido estos trucos? ¿Crees que te pueden ayudar en tu próxima compra?

¿Cómo se prepara?

TEMAS
{{freetag}}

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder