{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

Es imposible pasar un verano entero sin utilizar el ventilador o el aire acondicionado. Está claro que necesitamos refugiarnos de las altas temperaturas mediante el uso de estos electrodomésticos, pero para intentar compensar el gasto de energía que suponen también podemos llevar a cabo otras medidas muy simples que nos pueden ayudar a ahorrar tanto dinero como electricidad durante estos meses de calor. Te enseñamos cómo ahorrar energía este verano ¡Apunta estos pequeños trucos!  

Cómo ahorrar energía y dinero de forma eficiente

Utiliza el ventilador antes que el aire acondicionado

El consumo de energía que emplea el ventilador es mucho menor al del aire acondicionado, hasta un 90% menos, algo que nos permitirá ahorrar luz y mantenerlo encendido durante más tiempo a una potencia moderada. Instalar ventiladores de techo puede ser una medida eficaz para mantener a raya el calor, ya que el aire se distribuye mejor por la estancia.

Limita el espacio

Si decides encender el aire acondicionado procura hacerlo limitando el espacio de tu hogar. Cierra las puertas y las ventanas de la estancia donde tengas instalado el aparato, de esta manera el aire frío se concentrará en un mismo lugar y no emplearemos energía extra en intentar enfriar toda nuestra casa. Además, recuerda que la temperatura máxima recomendada es de 24°C, intenta que el termostato no supere este número ya que, además de ahorrar energía, evitaremos también que se produzca un cambio brusco de temperatura cuando salgamos al exterior.

Mantén las persianas y toldos bajados

Es una medida muy sencilla que ayudará a mantener nuestro hogar más fresco con una mínima inversión de energía. Procura bajar los toldos y las persianas durante las horas más calurosas del día, al menos desde las doce hasta las seis de la tarde. De esta manera evitaremos que la luz del sol y el aire caliente se cuelen en nuestro hogar y tengamos que encender el aire.

Desenchufa los aparatos electrónicos

Hay muchos aparatos que continúan consumiendo energía incluso cuando están apagados, especialmente todos aquellos que incluyen una pequeña luz LED que se mantiene encendida. Es lo que denominamos stand by: el aparato está conectado pero en reposo. La televisión, el reproductor de DVD, las videoconsolas o las cadenas de música son algunos de estos tipos de aparatos. Procura desenchufarlos cuando no los utilices, sobre todo cuando vayas a irte a dormir, para evitar que consuman energía innecesaria.

Cuida el mantenimiento del frigorífico

Se trata de uno de los electrodomésticos que más energía consume puesto que siempre está encendido y en funcionamiento, por eso debemos prestarle especial atención. Para evitar que gaste más luz de la necesaria procura regular bien la temperatura del termostato: la del frigorífico debe mantenerse entre los 3 y los 5°C y la del congelador a -18°C. Temperaturas inferiores a éstas hacen que el aparato trabaje y consuma más energía. Es entonces cuando se forman esas placas de hielo tan costosas de eliminar. También deberíamos evitar meter dentro del frigorífico alimentos calientes para favorecer el mantenimiento de la temperatura.

Mejor el microondas que el horno

Siempre que puedas, procura calentar la comida en el microondas antes que en el horno. Esto te permitirá  ahorrar energía, ya que el microondas consume menos luz y evitará también que la temperatura de tu hogar aumente ya que el horno desprende mucho más calor.

Reemplaza tus bombillas por luces LED

¿Sabías que las luces LED consumen hasta un 80% menos de energía en comparación con una bombilla incandescente tradicional? Además, su duración es mucho mayor por lo que nos permite cierto ahorro económico. Se adaptan a cualquier estancia y tamaño por lo que son ideales para colocarlas en los lugares de la casa donde más tiempo pasamos en verano: salón, terraza, patio…

Todos estos pequeños trucos pueden ayudar a mantener nuestro bolsillo a salvo durante los meses de verano. Como has visto son muy sencillos y no cuestan nada, simplemente son hábitos recomendables. ¿Y tú? ¡Cuéntanos tus trucos! ¿Cómo consigues ahorrar energía!

¿Cómo se prepara?

TEMAS
{{freetag}}

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder