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En estos días navideños todo invita a rememorar viejas tradiciones y a recuperar supersticiones o gestos irracionales que, no obstante, nos hacen sentirnos a gusto y seguros. Son costumbres que repetimos cada año aunque no conozcamos su origen o significado, y en las que utilizamos objetos cargados de simbolismo sin saber que sus formas, colores o energías nos protegen y atraen la suerte.

Luces y velas

Son símbolo de la vida, de la energía solar y del fuego que purifica y quema todo lo viejo. En su origen pagano, eran velas que se colocaban en las ventanas de las casas o como adorno en los árboles, en una especie de ofrenda al Sol para que no se dejase vencer por la temida oscuridad del invierno.

En la tradición cristiana, las velas simbolizan la estrella de Belén. En Irlanda, Francia y el norte de Europa se coloca en Nochebuena una gran vela blanca en la entrada de la casa o en alguna ventana (la enciende el más pequeño de la casa), como símbolo de que están abiertos a lo nuevo, a compartir y a recibir a todos.

Galletas de sal

Sirven para limpiar las malas vibraciones. Se hace una pasta hecha con sal y agua a partes iguales, se le da forma, se deja secar y se cuelga. Otros adornos inusuales son: nueces (símbolo de salud), cáscaras de huevo (símbolo de vida), peces (símbolo de la Cristiandad y la abundancia de dones espirituales) o champiñones de madera, cristal o metal (símbolo de la abundancia de la naturaleza).

Para no tentar a la mala suerte...

No dejes la decoración navideña después de Reyes

No estrenes zapatos el día de Navidad

No prestes nada en Año Nuevo

No partas el turrón directamente en la mesa

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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