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Durante los meses de frío, el gasto de calefacción se dispara y puede llegar a alcanzar hasta el 50% de la factura energética. Para reducir este coste, lo mejor es cambiar algunos hábitos del día a día que casan poco con el ahorro, como ventilar la casa por la mañana, que es cuando más frío entra, en lugar de a medio día; vestir con ropa ligera en lugar de llevar una buena chaqueta; o no comprobar el funcionamiento del sistema de calefacción antes de que comience la temporada.

Te damos unos consejos para frenar el despilfarro energético.

Ventanas y puertas aisladas

Observa las zonas de fuga de calor en tu hogar, situadas en ventanas y puertas. Por las ventanas se pierde hasta un 25% del calor, así como por, puertas, acristalamientos de terrazas y rejillas de ventilación. Si tienes presupuesto, coloca cerramientos nuevos con rotura térmica y doble cristal –a medio plazo supondrá un gran ahorro–, aunque a veces con una masilla de silicona o un burlete económico de 5 € solucionas el problema del aislamiento.

Consigue un termostato

Mantener la temperatura adecuada de tu calefacción en cada momento te permitirá ahorrar mucha energía, en concreto un 8% del consumo por cada grado que bajes, según la OCU. Su recomendación es que de día se mantenga a 20º C y de noche a 16º C. Si tu sistema de calefacción no tiene termostato merece la pena invertir un poco de dinero en colocar uno porque a la larga compensa.

Instala paneles reflectantes

Si los colocas en la parte posterior de los radiadores, entre éste y la pared, el calor rebotará en ellos y se distribuirá por la habitación, en vez de dirigirse hacia la pared en donde no hace falta. Según los cálculos de la OCU, esta medida ahorra entre un 10 y un 20% de la energía consumida por la calefacción.

Controla bien los radiadores

Abre la llave de los radiadores allí donde vas a pasar la mayor parte del tiempo. Del mismo modo, apaga los radiadores de las estancias que no se utilizan, como los cuartos de invitados.   

Utiliza sistemas eficientes

No esperes a que se rompa la caldera en pleno invierno para cambiarla. Infórmate de los planes Renove de tu Comunidad Autónoma y de sus facilidades de pago. Contar con un sistema eficiente te puede hacer ahorrar una media del 15% de consumo energético.

Las camisetas son para el verano

El capricho de ir en camiseta de manga corta por la casa en pleno invierno se puede pagar a un precio muy caro. Ahórrate este exceso bajando el termostato a la temperatura de confort recomendada (16ºC-20ª)y vistiendo con prendas cómodas pero abrigadas: calcetines de lana, sudaderas... Para la cama utiliza edredones nórdicos o buenas mantas. Si tienes calefacción central, cierra alguno de los radiadores y listo.

Revisa el funcionamiento de la caldera

Antes de comenzar la temporada haz una revisión del estado de tu sistema de calefacción. Mantener las rendijas y los filtros limpios, los radiadores bien purgados (sin aire) y las tuberías libres de obstáculos te ayudará a tener un buen funcionamiento de las instalaciones, que se traducirá a fin de mes en un jugoso ahorro en el recibo.  

¿Cómo se prepara?