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El invierno es precioso… pero para nuestra piel supone un cúmulo de agresiones de las que a veces ni nos damos cuenta. Calefacción, frío, viento, cambios de temperatura… Todos pueden deteriorar su salud, resecarla, y hacer incluso que envejezca, por suerte, aquí te damos algunos trucos para mimarla.

Mantén la humedad

Asegúrate de que hay suficiente humedad en el aire, pues durante el invierno nuestra piel está constantemente expuesta al aire seco y caliente de los calentadores. Para evitar que tu piel se reseque, instala un humidificador en casa y en la oficina. Además, cuando te resfríes (que ojalá sea muy poquito o nunca jamás), el aire húmedo te ayudará a despejar las vías respiratorias también.

¡Báñate en lavanda!

Para hidratar la piel seca, no hay nada mejor que sumergirse en un baño con aceite de lavanda natural. Llena la bañera con agua tibia, añade 1 cucharadita de aceite de jojoba, media cucharadita de aceite de lavanda y 1/4 cucharadita de aceite de semilla de uva. Esta mezcla suaviza, hidrata y revitaliza la piel.

Tratamiento específico

¿Usas mascarillas, exfoliantes y otros tratamientos faciales habitualmente? Si los utilizas demasiado continuamente, eliminan la barrera lipídica natural de la piel. Espácialos en la medida de lo posible para que la piel tenga tiempo para restaurar su humedad natural y utiliza siempre aquellos que favorezcan la flexibilidad de las células de la piel.

Sé fiel a los fundamentos

Para tener una piel bonita y saludable todo el año hay dos principios muy importantes, agua y protector solar. Bebe suficiente agua cada día y usa una crema hidratante de día que tenga SPF 15 al menos, para protegerte de los rayos UVA y UVB.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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