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Si estás cansado de oír la tele del piso contiguo por las noches o los tacones de la vecina de arriba a las 7 de la mañana, quizá ha llegado el momento de que tomes medidas contra el ruido. La OMS ha establecido que los límites máximos de ruido tolerables para el ser humano son 50 decibelios (dB) durante el día y 40 por la noche, pero el 80% de la población mundial soporta unos niveles acústicos muy superiores. Y este exceso acaba pasando factura a la salud.

Por si no lo sabías, la exposición prolongada a ruidos por encima de los 60 dB (el equivalente a una conversación subida de tono entre un grupo de personas, sin ir más lejos) ya provoca alteraciones físicas (pérdida auditiva, dolor de cabeza...) y psicológicas (estrés, ansiedad...). Y si los decibelios suben de 80 (radio, televisión o equipo de música con volumen alto), el ruido puede causar problemas serios.

¿Vas a cruzarte de brazos? No lo hagas, hay soluciones técnicas de todo tipo (insonorización de paredes, ventanas o techos) y también algunos trucos fáciles para reducir el impacto acústico de puertas adentro.

Cómo reducir el ruido

Ventanas herméticas

Sustituye las antiguas ventanas por otras que tengan marcos de madera -este material disminuye de forma apreciable las vibraciones- y que estén equipadas con doble acristalamiento acústico y sistema de apertura oscilobatiente, para garantizar mejor la estanqueidad.

Y además...

Si no tienes presupuesto para cambiarlas, puedes colocar en el interior de los marcos unas cintas adhesivas o burlete (las venden en ferreterías y tiendas de bricolaje) que aseguran un buen ajuste. El uso de persianas o cortinas de tela gruesa de tapicería ayuda a amortiguar los sonidos.

Paredes dobles

Una solución para insonorizar cualquier muro interior es revestirlo con placas de yeso, formando una pequeña cámara de aire que se rellena con materiales aislantes (poliestireno expandido, lana de roca o vidrio, espuma de poliuretano...).

Con un espesor de 5 centímetros se pueden disminuir los decibelios a la mitad.

Y además...

Las paredes nos defienden más del ruido si se recubren con papel pintado, mejor cuanto más rugoso, o paneles decorativos de corcho.

Techos y suelos insonorizados

¿Te agobian los ruidos del piso de arriba? Coloca un falso techo con una cámara rellena de aislante. También puedes intentar convencer a tu vecino para que instale un parqué flotante (formado por dos capas de madera y una lámina intermedia de fibra de vidrio) que absorba las vibraciones.

También se recomienda poner alfombras de lana de algodón para no molestar a quienes viven debajo.

Código de silencio

En casa, evita hablar a gritos, pasearte con tacones, dar portazos, dejar que el perro ladre a todas horas o poner la lavadora o el lavavajillas en periodos de descanso.

Baja el volumen del equipo de música, de la radio, de la televisión y de la consola de juegos. Si mantienes el sonido de tus aparatos demasiado alto, no los escucharás mejor pero sí molestarás más.

Apuesta por los electrodomésticos inteligentes. Comprueba la eficiencia energética de los aparatos antes de comprarlos, ten en cuenta los decibelios que emite cada uno de ellos y decídete por los que tengan el nivel más bajo. Los de clase A pueden disminuir (y mucho) el impacto acústico en tu casa.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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