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Si queremos alimentarnos de la forma más natural posible y sentirnos bien, no está de más incluir en nuestra lista de la compra algunos alimentos que contengan microorganismos vivos. A continuación te presentamos diez alimentos sanos y naturales que, además, son muy fáciles de encontrar, preparar y consumir.

1. Pásate a los aguacates, un entrante fácil

¿Necesitas un aperitivo rápido? Pues no tienes más que partir un aguacate por la mitad y echarle un chorro de aceite de oliva y un poco de zumo de limón: tendrás un entrante fácil de preparar y rico en fibra, antioxidantes, vitaminas K y B9 y grasas monoinsaturadas.

2. Disfruta de la gran variedad de cereales integrales

¿Te encanta la pasta o el arroz por lo fáciles que son de cocinar? Pues atrévete a cambiar sustituyéndolas por cereales integrales: la avena, la espelta, el centeno, la quinua o el trigo sarraceno, entre muchos otros, son opciones fantásticas con un alto contenido en fibra y vitaminas. Además, gracias a su bajo índice glucémico, contribuyen a una mayor sensación de saciedad.

3.  No te olvides de los huevos: ¡tienes docenas de recetas!

Se suele que decir que los huevos son superalimentos, y es que, debajo de la cáscara, encierran un sinfín de beneficios. Son una fuente de proteínas de gran calidad y, además, contienen grandes cantidades de selenio y de vitamina B2, B6 y B12. Además, se preparan en un santiamén y sin necesidad de conocer técnicas sofisticadas: revueltos, con tomates o espinacas; escalfados, con verduritas a la plancha; hervidos con bastoncitos de pan integral, cocidos y al horno con salsa de tomate... Cabe señalar que los huevos contienen mucho colesterol, así que consulta a tu médico si tienes dudas sobre si te conviene consumirlos.

4. Da rienda suelta a tu creatividad con las zanahorias

Las zanahorias suelen crecer entre agosto y abril, y es muy común ver variedades orgánicas en los puestos del mercado. Úsalas para darle color y un toque crujiente a un plato de verduras de temporada servidas con un aperitivo, aunque también combinan de mil maneras en cualquier plato, desde un entrante hasta un postre.

Atrévete a rallarlas con naranja y unas hojas de rúcula para decorar, a licuarlas con zumo de frutas, a integrarlas en un hojaldre en forma de dado para que se deshagan en la boca, o a usarlas con el fin de darle sabor a un plato contundente de lentejas.

5. Ríndete ante los encantos del yogur

Prescrito originalmente como un medicamento, el yogur es mucho más que un tentempié y tiene muchísimas propiedades como fuente de calcio y de proteínas.

Ábrelo, comételo, y disfrútalo, solo necesitarás una cucharilla ¡y además forma parte de una dieta equilibrada! ¿Te gusta cocinar? Pues el yogur también es ideal para preparar salsas (piensa en un yogur con pepino o comino) y platos de carne jugosa. Y no te olvides de que el yogur también puede servir como guarnición para muchos platos en lugar de la nata o la mantequilla o usarse como sustituto de estos ingredientes en algunas recetas. Y es que no solo es una alternativa más ligera y con menos grasa, ¡es que también está buenísimo!

6. Dale un toque de color a tus platos con los cítricos

Los cítricos, conocidos por su alto contenido en vitamina C, le añaden un toque de color y de sabor a tus aperitivos y tus postres. Ya sean en forma de zumo, cortados o en una sopa fría marinados con unas hojas de hierba luisa, los cítricos te subirán el ánimo y te ayudarán a reforzar el sistema inmunitario.

Otros alimentos ricos en vitamina C son los kiwis, las fresas y los pimientos rojos y verdes.

7. La locura de los arándanos...

Puede que estén más ricos en mermelada o en magdalenas, pero los arándanos en su forma natural son mucho más ricos en nutrientes, y es que estas joyas de sabor agridulce están repletas de fibra, vitamina C, vitamina K y manganeso.

8. ... y de los frutos secos

Nueces de macadamia, de Brasil, pecanas o avellanas. ¿Tú cuál prefieres? Ya sean solos, en una granola casera o con yogur, los frutos secos sin sal son alimentos sabrosos y muy nutritivos para llevarse a la boca en cualquier momento del día.

9. Date un capricho con un poco de chocolate negro

Un chocolate negro con un gran contenido de cacao puede ser un capricho ideal con el que darnos un homenaje de vez en cuando. Además de ser rico en magnesio, lo podemos encontrar en múltiples formatos: con frutos secos, infusionado con aceite, ¡o hasta en tabletas con chile! Una onza de chocolate negro puede ser una manera ideal de satisfacer el antojo de algo dulce sin consumir demasiadas calorías.

10. Relájate con una infusión de hierbas o con agua infusionada

Ya sean de limones secos, de hojas de hierba luisa, de menta, de tomillo o de romero, las infusiones y los tés nos ofrecen un momento para relajarnos y olvidarnos de las preocupaciones. El aroma de las plantas, el crujido de las hojas entre los dedos, el color del agua... ¡prepararse una infusión puede convertirse en un hábito maravilloso por la noche! Por las mañanas quizá te apetezca un poco de agua caliente con un chorro de limón; y, en los días más cálidos, seguro que tener una jarra de agua infusionada con pepino en la nevera puede ayudarte a combatir el calor.

Kale: los fundamentos de la comida sana

Tiene fama de ser un superalimento, y en los últimos años ha experimentado un gran auge por aportar muchísimos nutrientes y pocas calorías. El kale está buenísimo salteado en una sartén con ajo o hecho al vapor y aliñado con un chorro de aceite de oliva, ajo, sal y pimienta. También se lo puedes añadir a las ensaladas, pero primero es mejor dejarlo marinar para que se ablande con zumo de limón, miel y ají molido, ¿por qué no lo pruebas?

Fuentes:

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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