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Lo sabemos, no siempre es fácil. Comer bien se convierte a veces en todo un reto, especialmente cuando tenemos que enfrentarnos a las prisas y al ajetreo del día a día. Se hace incluso más complicado cuando debemos llevarnos el tupper de casa para comer al día siguiente en la oficina. ¡Cómo nos cuesta ponernos a cocinar! Pero todo esfuerzo tiene su recompensa y, en este caso, comer bien y de manera equilibrada puede reportarnos beneficios para nuestro organismo gracias a la variedad de nutrientes que contienen los alimentos.

Aprende a comer bien

¿Qué podemos hacer para llevar una alimentación saludable de lunes a domingo? ¡Apunta estos sencillos consejos!

Realiza siempre un menú semanal

Diseñar un menú semanal te ayudará a comer bien porque de esta manera podrás visualizar en papel las comidas y cenas de cada día de la semana. A veces, cuando improvisamos, se nos olvida incluir una de las características fundamentales en la alimentación: la variedad. Anotando con tiempo los platos que vamos a preparar durante la semana nos aseguraremos de combinar carnes, pescados, verduras, legumbres, frutas… Una buena forma de comer bien a diario.

Haz la compra con el estómago lleno

Este es uno de los primeros pasos a seguir si queremos conseguir nuestro objetivo de comer bien. Una vez que tengas el menú, crea una lista de la compra con todos los ingredientes que necesites para preparar los platos. Aprovecha los sábados por la mañana para hacer la compra, pues es cuando más tiempo disponemos. Pero eso sí, ¡procura haber desayunado antes! Si acudes al súper con hambre probablemente acabes comprando más de la cuenta… y no escogerás precisamente lo más sano.

Combina platos cuando vayas a comer fuera

Es otra de las situaciones en las que más nos cuesta comer bien, pues normalmente tendemos a decantarnos por los platos más apetitosos, consistentes o copiosos. Comer bien no implica siempre renunciar. No tenemos por qué olvidarnos de nuestros platos preferidos del menú cuando comamos en un restaurante, pero sí podemos combinarlos con otros más ligeros para asegurarnos de que comemos bien. Intenta que entre los primeros suela haber una ensalada, una crema de verduras o alguna que otra legumbre. En cuanto a los segundos, lo ideal sería decantarse por las proteínas de la carne o pescado, los hidratos de carbono de la pasta o el arroz. ¡Todo es cuestión de variar!

Mastica despacio y con más frecuencia

Tan importante es lo que comemos como la manera en la que lo hacemos. Intenta que la hora de la comida transcurra en un ambiente tranquilo y calmado, así evitarás comer rápido. Masticar cada bocado con frecuencia y lentitud no solo te ayudará a saborear mejor la comida, sino que favorecerá después la digestión.

Bebe agua durante la comida

El agua es fundamental para mantenernos hidratados y  mantener nuestra funciones cognitivas normales. Además de beberla a lo largo del día, también es recomendable hacerlo durante las comidas, pues calmará nuestra sed.

Primero, segundo y postre

Una buena norma para comer bien es asegurar la variedad. Divide tus comidas en tres platos principales. Es una buena manera de introducir la pluralidad en nuestro menú diario: un primero ligero, un segundo más consistente y un postre formado por fruta o un yogur Danone para asegurarnos de tomar también vitaminas y calcio. Mezclar todos los alimentos en un solo plato complica el cálculo de las cantidades de las porciones.

Tentempiés ligeros entre horas

Todos experimentamos ese gusanillo entre horas que hace que nuestras tripas rujan, especialmente a media mañana y mitad de tarde. Por eso es imprescindible hacer cinco comidas al día, para asegurarnos de que el hambre no nos juegue malas pasadas. Intenta que tus tentempiés estén formados por alimentos ligeros y saludables. Un yogur, un panecillo con jamón, fruta fresca, una infusión, un puñadito de frutos secos…

Evita los alimentos fritos o rebozados

La manera en la que cocinamos nuestros platos también es importante. Para comer bien, es preferible decantarse por alimentos a la plancha, cocidos, hervidos u horneados.

Modera el consumo de sal

Para aprender a disfrutar del sabor natural de los alimentos, no hay nada mejor que evitar salarlos en exceso.

Intenta que la fibra siempre esté presente en tu alimentación

Este nutriente reporta beneficios para nuestro organismo, pues además de favorecer una correcta digestión. Intenta comer alimentos que contengan fibra de manera diaria, como frutas, verduras, pan integral o cereales integrales.

Como ves, en todos los casos se trata de consejos sencillos que puedes incorporar a tu rutina con bastante facilidad. Comer bien te ayudará a sentirte mejor y puedes conseguirlo con pequeños cambios en tus costumbres. Y tú ¿Qué haces para asegurarte de comer bien?

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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