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El brócoli, un alimento muy común en nuestras fruterías. Pertenece a la familia de las crucíferas, donde también se incluyen las coles y coliflores. Podemos encontrar diferentes variedades de brócoli que dan lugar a múltiples colores, no obstante, seguro que la imagen que te viene a la mente al pensar en brócoli es el verde.

¿Conoces todas las propiedades nutricionales del brócoli?

Como sucede con la mayoría de los vegetales, el brócoli contiene principalmente agua, pero está muy reconocido gracias a su composición nutricional en la que podemos encontrar flavonoides, fibra, vitaminas y minerales. El brócoli, además, tiene un alto contenido de vitamina C y folatos. También aporta minerales como el hierro, fósforo y potasio.

¿Cómo cocinar el brócoli?

Como hemos dicho, el brócoli cuenta con unas propiedades muy destacables, no obstante, algunas de estas pueden perderse durante la cocción. Por ejemplo, los métodos de cocción largos como los del hervido u otros que utilizan agua, como el microondas, pueden dificultar  la retención de vitaminas y minerales.

Así que, ¿cuál es la mejor manera de preparar el brócoli para que conserve sus propiedades? Hay dos opciones que te harán disfrutar el brócoli con todas sus características nutricionales y organolépticas:

  • Vapor. Cocinar el brócoli al vapor, durante unos tres o cinco minutos, permite conservan prácticamente al 100% sus nutrientes, sobre todo de vitamina C.
  • Salteado en aceite de oliva virgen extra. Otro método de cocción excelente para la conservación de sus micronutrientes es el salteado, ya que, aunque el aceite pueda coger temperaturas muy elevadas, no llegaran al centro del alimento. Además, ¡le confiere una textura y sabor mucho más rica y agradable al paladar!

Ahora que ya sabes estas técnicas, ¿te apetece ponerlo en práctica con alguna receta? ¡Te proponemos dos!

Salteado de brócoli y gambas

Ingredientes

  • 200g gambas peladas
  • 1 brócoli mediano
  • Semillas de sésamo
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Pimienta y sal

Elaboración

  1. Lava bien el brócoli y sepáralo en ramitos cortando un poco el tallo
  2. Pela y pica muy bien los dientes de ajo
  3. Cuece el brócoli al vapor unos 5-6 minutos
  4. Pon a calentar una sartén con un chorrito de aceite de oliva y añade los dientes de ajo picados. Una vez dorados, incorpora las gambas. Salpimienta ligeramente, añade las semillas de sésamo y saltea todo junto hasta que se doren las gambas.
  5. Finalmente, añade el brócoli a la sartén y remueve unos instantes para que absorba los sabores.
  6. ¡LISTO! ¡Ya puedes disfrutar de un sencillo y muy sabroso plato de brócoli!

Quinoa y brócoli con toque oriental

Ingredientes

  • 1 brócoli
  • 1 taza de quinoa
  • 3 ajos
  • Aceite de oliva
  • 1 chorrito de salsa de soja
  • 1 chorrito de agua

Elaboración

  1. En una olla con un chorrito de aceite saltea ligeramente la quinoa, luego añade el doble de agua que de quinoa y cuece 12-15 minutos a fuego medio hasta que el agua se evapore
  2. Retira la quinoa del fuego y deja reposar 5 minutos, tapándola con un trapo.
  3. Mientras, corta el tallo grande del brócoli y separa sus flores.
  4. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva saltea los ajos finamente picados. Cuando estén listos, añade el brócoli y saltéalo 2 minutos a fuego fuerte.
  5. Añade un chorro de agua y tápalo hasta que se consuma, unos 2-3 minutos
  6. Por último, añade la quinoa a la preparación y vierte el chorrito de salsa de soja al gusto. Deja que se cocine 3 minutos y ¡LISTO!

Ahora que ya conoces la mejor manera de cocinar el brócoli, ¡Anímate a preparar alguna de estas recetas!

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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