{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}



TEMAS
{{freetag}}

Incluir en nuestra dieta diaria más fruta y verdura, apostando por la variedad, garantiza un aporte equilibrado de minerales, vitaminas, fibra y antioxidantes. Cambiar de especies, colores y partes de la planta nos permite tener a nuestro alcance diferentes nutrientes, sobre todo, variando en el aporte de vitaminas y minerales.

Y, ¿cómo seleccionamos los mejores vegetales? Te enseñamos la forma de que puedas reconocer, escoger y comprar hortalizas.

Elegir hortalizas de temporada

En primer lugar, es importante elegir los productos de temporada, los cuales suponen una gran ventaja para nuestra salud y para nuestro bolsillo. Y es que, los productos de fuera de temporada producidos en invernadero o importados tienen un precio más alto y menos cualidades nutricionales y organolépticas.

En el momento de elegir en la tienda, hay que comprobar que las verduras estén sanas, que no tengan lesiones o daños y que estén limpias y en el punto justo de maduración.

Así pues, en la selección y la compra de hortalizas, el primer paso es un cuidadoso control visual. Después de haberlo hecho, podemos completar la información que tenemos con los datos que figuren en el cartel o etiqueta (obligatoriamente expuestos en los productos que se venden a granel).

Comprar las hortalizas que necesitamos

Lo ideal es no comprar mucha cantidad a la vez de productos frescos. Es mejor comprar pequeñas cantidades, calculando las raciones necesarias para 2 ó 3 comidas, ya que, pasados, unos pocos días, pueden empezar a perder propiedades nutricionales y organolépticas.

Otra recomendación importante es evitar la compra de verdura preparada que tenga líquido en la bolsa o recipiente en el que va envasado para su venta.

Cuando ya tengamos la compra hecha, en casa tendremos que asegurar una buena conservación: el ambiente debe ser fresco y con suficiente humedad para la mayor parte de los productos. Para la verdura y la fruta que requieren bajas temperaturas, el lugar más adecuado para su conservación es el cajón del frigorífico específico para productos vegetales (con una temperatura de 7 u 8ºC y un buen control de la humedad, mayor a la del resto de la nevera para garantizar una conservación óptima). Otros productos, en cambio, como las patatas, no deben conservarse nunca a estas temperaturas tan bajas, sino que requieren de un ambiente fresco, seco y oscuro para evitar su germinación.

Lavar bien las verduras

En general, es aconsejable lavar bien el producto antes de consumirlo, para asegurarnos que lo comemos en las mejores condiciones de higiene y seguridad.

Por si queréis saber más, os dejamos aquí estos dos otros posts:

- Claves para saber comprar la mejor fruta

- Consejos para una compra inteligente 

Todas estas reglas tan simples nos serán de gran utilidad a la hora de elegir nuestra verdura

¿Cómo se prepara?

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder