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Dificultad
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El corazón es el músculo principal que se encarga de poner en funcionamiento todo nuestro sistema circulatorio. Gracias a él, la sangre circula por nuestro organismo transportando el oxígeno y los nutrientes necesarios a las células. Debido a la función vital que cumple este órgano, es imprescindible que lo cuidemos como se merece.

Cuidar tu corazón en 8 consejos

Practica al menos 30 minutos de ejercicio diario

No hay nada mejor para poner nuestro corazón en marcha que el ejercicio aeróbico: andar, correr, nadar, montar en bicicleta… Asegúrate de practicar alguno de estos deportes a lo largo de la semana. Y si no tienes tiempo para hacerlo, recuerda que caminar 30 minutos al día (seguidos o repartidos a lo largo de la jornada) también ayuda a prevenir el sedentarismo.

Evita las grasas saturadas

En los alimentos se encuentran los nutrientes esenciales que necesita nuestro cuerpo: vitaminas, proteínas, minerales… Pero en algunos de ellos también se encuentra el colesterol, una sustancia que, en exceso, puede ser perjudicial y suponer un riesgo en el desarrollo de enfermedades del corazón. Los alimentos formados por grasas saturadas son los que más colesterol contienen. La mantequilla, la nata, el queso, ciertos tipos de carne (embutidos, tocino, hamburguesas…), la yema de huevo o la mayonesa son algunos productos que contienen este tipo de grasa. Conviene mantenerse alejados tanto de ellos como de aquellos productos procesados, preparados o fritos.

Apuesta por una buena alimentación saludable

Ya conocemos qué tipo de alimentos tenemos que evitar pero, ¿cuáles debemos incluir en nuestra dieta? Como imaginarás, la clave está en llevar una alimentación variada: las frutas, las verduras, el pescado azul, las carnes magras y los productos con fibra (cereales integrales, legumbres…) no pueden faltar.

A la hora de tomar productos lácteos, es recomendable optar por hacerlo en su versión de leches fermentadas con esteroles vegetales. Y en el caso de los quesos, podemos sustituirlos por su versión fresca. Reemplazar las grasas saturadas por insaturadas contribuye al mantenimiento de los niveles normales de colesterol. Así que intenta cambiar las grasas animales por las vegetales: utiliza margarina en lugar de mantequilla y prioriza el aceite de oliva pero con moderación: una cucharada al día. 

Aléjate del estrés

¿Sabías que el estrés puede llegar a afectar al corazón? Con el estrés, el corazón se acelera y aumenta la presión arterial, por lo que es recomendable mantenernos alejados en la medida de la posible de él. Para ello es recomendable realizar ciertas actividades relajantes como yoga, pilates, senderismo, meditación, darnos un masaje… Por supuesto, dormir las horas adecuadas también es importante para reducir el estrés.

Mantén un peso saludable

Es recomendable practicar ejercicio, llevar una alimentación saludable y mantener un peso saludable que se ajuste a los valores del índice de masa corporal. Recuerda que éste último se calcula dividiendo nuestro peso en kilos entre el cuadrado de nuestra altura en centímetros. Si el resultado es superior a 25 se considera sobrepeso y si es superior a 30, obesidad.

“Danacol, con esteroles vegetales, reduce el colesterol entre 7 y 10% de 2 a 3 semanas con una ingesta diaria de 1,5 a 2,4 g de fitoesteroles [sic.]. No está destinado a personas que no necesitan controlar su colesterolemia. No recomendado a mujeres durante el embarazo, lactancia ni a menores de 5 años. Consumo máximo de esteroles vegetales 3g/día. Mantenga una dieta saludable con frutas y verduras. Si toma medicación consulte a su médico

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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