{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

Además de proteína, el pescado azul nos aporta vitaminas, como las del grupo B o la A, D y E, que se encuentran sobre todo en los pescados azules o en las vísceras de los pescados blancos. En cuanto a los minerales encontramos el calcio, el fósforo, el magnesio, entre muchos otros, pero uno de los más destacables sería el yodo, mineral que tiene una función muy importante en nuestras glándulas tiroideas.

El pescado es una de las principales fuentes de proteína de la dieta mediterránea. El pescado es un alimento que se recomienda en dietas bajas en sal, por su contenido bajo en sodio y por la calidad de las grasas. Podemos encontrar pescados bajos en grasa (menos del 5%), a los que llamamos pescados blancos, o bien los que catalogamos como pescados grasos o azules (más de un 5% en grasa). Uno de los tipos de grasas que contiene el pescado azul es el famoso omega 3, con distintos beneficios como: disminución de los niveles de colesterol LDL (malo) y aumento del HDL (bueno), por lo que también tiene efecto protector sobre la salud cardiovascular, función antiinflamatoria, etc. Eso sí, todos estos beneficios tendrán su efecto si la dieta en su conjunto es equilibrada, empezando con la recomendación de tomar de 2 a 3 veces a la semana pescado azul.

Entre los tipos de pescado azul podemos encontrar diferentes peces, los altos en grasa como por ejemplo la anguila, la angula, el arenque, el atún, la caballa y el salmón, con un 10% aproximadamente, o pescados como la sardina, el boquerón, el bonito, la palometa, el congrio, el pez espada y el jurel, más bajos en grasa.

También es importante distinguir entre las piezas grandes de pescado, como por ejemplo el atún, el pez espada o el emperador, que al tener un gran tamaño y más larga vida acumulan una mayor cantidad de metales, como el mercurio. Por ello se recomienda disminuir la ingesta de estos pescados de gran tamaño, y aumentar la de las piezas pequeñas, como la sardina o el boquerón.

¿Comemos pescado azul?

La ingesta de pescado azul en la población española está por debajo de las recomendaciones y muchas veces se debe a la incomodidad de cocinarlo por los fuertes olores que desprenden, por ello una buena opción es cocinarlo al vapor, horno o microondas, donde el olor y el sabor se suavizan. En cuanto a la compra del pescado, si es fresco debemos asegurarnos que la pieza tenga el cuerpo firme y brillante, los ojos salidos, limpios y brillantes con un olor agradable a mar.

¡Disfrutad del buen pescado que nos ofrece nuestro mar, empezando con un rico pan con sardina!

¿Cómo se prepara?

TEMAS
{{freetag}}

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder
Danone utiliza cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de navegación, realizar tareas de analítica y mostrar contenidos acorde a tus intereses. Si continuas navegando, entendemos que aceptas nuestra política de cookies.