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Dificultad
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Atención y conciencia plena

Mindfullness no tiene una traducción exacta en castellano, pero significa algo así como conciencia y atención plena. Se practica presentes en nuestra experiencia diaria. Pero, ¿qué significa estar presentes en el día a día? Concentrarnos en él, no dejar que nuestra mente divague arrastrando nuestros pensamientos y sentimientos hacia situaciones del pasado o del futuro. Se trata de entrenar nuestra atención en momentos de calma para poder ‘ver’ en situaciones de tensión. La idea es aprender a responder con eficacia a los desafíos de la vida, en lugar de reaccionar dejándonos llevar por el miedo, algo que puede terminar acarreando problemas de salud.

Beneficios

Esta disciplina, entre otras muchas cosas, reduce distracciones y aumenta la concentración; disminuye el estrés y la ansiedad cotidiana; ayuda a disfrutar del presente y relaja el cuerpo y la mente. También aumenta la flexibilidad corporal, al ayudarnos a ser conscientes de nuestro cuerpo, y mejora la calidad de nuestro sueño. Todo ello se resume en una mejora general de nuestro estado físico y psíquico, con el consiguiente bienestar y mejora de la calidad de vida.

Meditación, clave para conseguirlo

Es la manera más extendida de practicarlo. Consiste en sentarnos un rato, intentando dejar la mente en blanco, algo que se consigue prestando atención a nuestra respiración, sensaciones, sonidos, etc. Una forma de aprender a desconectar el piloto automático.

Aceptación y compromiso

Para poder llegar a buen puerto, se necesita cierta disciplina, compromiso con la práctica y un deseo de querer vivir la propia vida. No se precisa nada más. La persona ya tiene todo lo que necesita para practicarlo, ya que la atención es una habilidad inherente al ser humano.

¿Cómo comenzar?

Lo ideal es seguir un programa de entrenamiento en grupo para luego integrarlo en tu vida diaria y practicarlo por tu cuenta.

 

¿Cómo se prepara?