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Dificultad
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Los factores que determinan el tiempo de tránsito intestinal son numerosos, lo que hace que exista una gran variación tanto individualmente como entre unas personas y otras. Pero, ¿qué es el tránsito intestinal?

¿A qué llamamos tránsito intestinal?

El tránsito intestinal es el paso de los alimentos desde la boca hasta el final del tubo digestivo, por cada una de las partes que lo conforman y en un intervalo determinado, para que en cada tramo se cumpla la función que corresponde.

La cuestión es que, como hemos comentado, hay factores que determinan el tiempo de tránsito y que pueden tanto acelerarlo como enlentecerlo. Por este motivo se puede generar malestar intestinal, y es probable que las funciones del aparato digestivo no se realicen adecuadamente.

El tránsito lento se produce cuando el tiempo que transcurre entre la ingesta de alimentos hasta su expulsión es demasiado extenso. De hecho, si de forma habitual el tiempo de tránsito es mayor a las 72 horas y, además, tenemos dificultades para la evacuación de las heces, es posible que se tenga una actividad intestinal lenta.

Veamos cuáles son los factores que favorecen un tránsito intestinal lento y qué consejos se pueden seguir para evitarlo:

Una dieta poco equilibrada y pobre en fibra

La fibra es un elemento importantísimo para que el tránsito intestinal sea normal. Cuando no ingerimos suficiente cantidad de fibra, el volumen de las heces disminuye y, además, tienen una consistencia más dura. Incluir la suficiente cantidad de verduras y hortalizas, frutas, cereales integrales, legumbres y frutos secos es fundamental para evitar un tránsito intestinal lento. Asimismo, también es recomendable tomar alimentos con probióticos.

Beber una cantidad de agua insuficiente

El organismo necesita de suficiente hidratación para realizar adecuadamente todas sus funciones, Beber entre 1,5 y 2L de líquidos, como agua y demás, todos los días, será la cantidad conveniente para mantener el cuerpo bien hidratado.

Llevar un estilo de vida sedentario

Hacer ejercicio físico todos los días, como caminar o nadar, es esencial para ayudar a promover una actividad normal del aparato digestivo. Lo ideal es que llevemos una vida activa, en la que el sedentarismo quede a un lado. Seguro que no resulta difícil encontrar unos 30 minutos cada día para salir de casa a estirar las piernas.

Estresarse demasiado

Los ritmo de vida que llevamos a día de hoy también puede  modificar nuestro tránsito intestinal. De hecho, el estrés muchas veces ocasiona alteraciones en la forma de alimentarnos , así como en los hábitos de actividad  físico. Por este motivo, debemos buscar actividades que nos ayuden a relajarnos de los ritmos diarios. Hacer actividad regular como  bailar es una  actividades que te permite seguir una vida activa de forma divertida.

Ir de vacaciones o salir de viaje

Romper con las rutinas es señal de cambio en los hábitos que llevamos el resto del año: alimentación, ejercicio y, con ello, puede verse alterado nuestro tiempo de transito intestina. Para muchas personas resulta complicado adaptarse a nuevos espacios y a nuevas situaciones, influyendo en la alteración de la actividad intestinal y volviéndola más lenta. Ser previsores y adoptar hábitos saludables durante las salidas es el mejor método para evitar el tránsito intestinal lento. En este artículo os damos unos consejos para controlar el tránsito intestinal fuera de casa.

Cumplir años

Con la edad las actividades fisiológicas del organismo reducen su eficacia. El movimiento de los músculos del aparato digestivo se vuelve más lento, y por ello el tránsito intestinal también. El hecho de haber seguido unos hábitos saludables a lo largo de los años ayudará a prolongar la eficacia de las funciones fisiológicas, manteniendo en un buen estado la actividad intestinal.

Ya tienes las claves para evitar un tránsito intestinal lento, ¡y disfrutar de la vida!

"La fibra de salvado de trigo contribuye a la aceleración del tránsito intestinal".

“El agua contribuye a mantener las funciones físicas y cognitivas normales y contribuye a la regulación normal  de la temperatura corporal, con una ingesta diaria de al menos 2,0L de agua al día. 

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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