{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}



TEMAS
{{freetag}}

Aunque pueda parecer sencillo, cocinar carne tiene sus secretos que son los que hacen que podamos apreciar el verdadero sabor de esta. No todos los tipos de carnes se cocinan igual ni todos necesitan las mismas técnicas... si eres un gourmet para este tipo de platos, ¡descubre como hacer que tu carne quede perfecta!

Vamos a ver dos tipos de carne: la de pollo y la carne de ternera en entrecot. Son carnes muy diferentes, pero tienen algo en común: si no se cocinan adecuadamente pierden sus características organolépticas

La carne de pollo es blanca, con poco contenido graso que hace que sea más fácil de digerir. Para que al cocinar el pollo nos quede crujiente por fuera y jugoso por dentro, hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Hay que engrasar la pieza de pollo de alguna manera: ya sea con aceite de oliva, o bien como hacen algunos chefs, con mantequilla aromatizada (mezclada con especias, sal y pimienta) que debe esparcirse por debajo de la piel del pollo. Así quedará más sabroso.
  • Puedes introducir un trozo de limón abierto en el interior. Así lograrás que tenga mayor jugosidad.
  • Para conseguir que la piel quede crujiente, uno de los trucos es que después de cocinar el pollo en el horno durante una hora y media a 90ºC, subas la temperatura al máximo que tenga el horno y mantenerlo ahí durante 10 minutos para que la piel se dore y quede crocante.

Los entrecots suelen ser de ternera o buey por lo tanto, carne roja. La carne roja contiene un poco más de grasa en su composición y son más ricas en hierro de buena biodisponibilidad. Si lo que quieres es preparar un buen entrecot, hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Es recomendable que saques la carne de la nevera un ratito antes, para que no esté fría en el momento de cocinarla.
  • Es importante que la sartén que utilices sea antiadherente y que caliente bien.
  • Salar la carne, sí, pero justo cuando la pongas en la sartén. Así nos aseguramos de que no hay pérdida de jugos.
  • Asegúrate, cuando vayas a cocinar el entrecot, que la plancha está bien caliente y ligeramente engrasada.

“¿Cómo quiere usted la carne?”

La mejor manera de saber si la carne está al punto, hecha... es midiendo la temperatura interior del trozo que estamos cocinando, ya que, dependiendo del grosor, el tiempo que debe estar sobre la plancha puede variar. Aquí tenéis algunos tiempos orientativos:

  • Poco hecha: o también conocida como punto rojo o inglés. Es cuando la carne está sangrante. Se debe cocinar aproximadamente 1 minuto por cada lado, y la temperatura interior debe ser de 55º.
  • Al punto: la carne se cocina 2-3 minutos por cada lado y el interior debe estar  a 63º. Es la carne que está ligeramente cocinada por fuera y por dentro aún mantiene su color rojizo.
  • Punto más: esta carne es la que adquiere un tono color café claro, dado que se cocina ligeramente más. Se deja unos 4 minutos por lado, y alcanza una temperatura interior de unos 72º. Esta manera de cocinarla hace que pierda jugos y parte de su sabor.
  • Hecho: se caracteriza por el color café oscuro casi gris que adquiere en su cocción. Es una carne que, dado que se cocina 5 minutos por cada lado, está muy hecha. Queda seca ya que pierde hasta el 70% de sus jugos. La temperatura interior que alcanza es de 77º o más.

¿Y qué pasa si quiero cocinar un trozo más grueso que un entrecot?

Lo recomendable en estos casos es pasarlo ligeramente por la plancha y luego llevarlo al horno para acabar de asarlo ya que, si te limitas a hacerlo en la plancha, se te puede quemar.

Si quieres comer una buena pieza de carne, sea del tipo que sea, con todo el sabor que tendría la que prepara un gran chef, ya sabes: ¡apúntate estos trucos! ¡Y a disfrutar!

¿Cómo se prepara?

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder