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La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: a través de los alimentos. Éstos son una fuente de calcio natural para los huesos y lo mejor de todo es que los tenemos al alcance de la mano. Se trata de un nutriente necesario para todas las edades: es muy importante que lo tomen tantos los niños, ya que les ayuda en su crecimiento y desarrollo, como los adultos, especialmente las mujeres. El calcio, entre otras cosas, ayuda a mantener los huesos en condiciones normales y a prepararlos de cara al parto, pero también constribuye a reducir la desmineralización ósea en mujeres postmenopáusicas. *

Ahora que tenemos clara la importancia del calcio en los huesos, ¿qué podemos hacer para obtenerlo de manera natural? ¿Dónde se encuentra este nutriente?

Alimentos ricos en calcio

Productos lácteos

Todos los productos que derivan de la leche contienen calcio. En esta categoría se incluyen los yogures, el requesón, la mantequilla, el queso, la nata, el helado y algunos postres como el flan o las natillas y, por supuesto, la propia leche. Para que contenga calcio, estos productos no tienen por qué estar elaborados con leche de vaca, pueden proceder de otro animal, como la cabra o la oveja, dos de los más comunes.

Embutido

Ya hemos visto que el queso es uno de los derivados lácteos, al cual consideramos embutido, más ricos en calcio. Pero no es el único producto dentro de esta categoría que contiene este nutriente, también lo hacen, aunque en menor medida, la mortadela, el chopped, el jamón ibérico o el lomo embuchado.

Verduras y hortalizas

Otra manera de obtener el calcio que necesitamos para los huesos es tomando verduras y hortalizas. Este nutriente no solo se encuentra en los lácteos y sus derivados, las espinacas, por ejemplo, es uno de los alimentos que más calcio contienen. La col rizada, el berro, la cebolla, el tomate, la lechuga, el brócoli y en general, cualquier verdura de hoja verde son también fuentes de calcio.

Frutas

Las frutas no solo nos aportan vitaminas que nos ayudan a cuidar de nuestro sistema inmunitario, también nos ofrecen calcio para fortalecer los huesos. El kiwi, las fresas, las frambuesas, los higos, la naranja o el plátano son algunas de las frutas en las que se encuentra este nutriente.

Frutos secos

Aunque parezca mentira, estos pequeños frutos que tomamos a veces en forma de aperitivo nos pueden aportar grandes cantidades de calcio, especialmente si se trata de las avellanas, los pistachos, las nueces, las castañas o los anacardos.

Pescados

El pescado, especialmente el azul, es una fuente natural de ácidos grasos omega 3, un tipo de grasa poliinsaturada que contribuye a mantener unos niveles normales de colesterol en sangre. Pero además de esto, el pescado azul también contiene calcio. Podemos encontrarlo en las sardinas, el bacalao, el lenguado, el besugo, la dorada, el salmón o el atún.

Mariscos

Dentro del mundo marino, además del pescado, los moluscos y los crustáceos también son populares ya que, además de vitaminas y hierro, constituyen una fuente rica en calcio. Los langostinos, los chipirones, el pulpo y los mejillones son algunos de ellos.

Los huesos son nuestro soporte principal, protegen a otros órganos vitales y son esenciales para el movimiento y el desarrollo. Nos van a acompañar toda la vida, por eso es importante cuidar bien de ellos para evitar que se debiliten. Ahora que conoces todas estas fuentes de calcio natural para los huesos, ¡no tienes excusa para no utilizarlas!

*La declaración está dirigida específicamente a mujeres a partir de 50 años y el efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de al menos 1200mg de calcio de todas las fuentes.

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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