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Dificultad

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¿Eres de los que tienen problemas para digerir la lactosa? ¿Tienes intolerancia a la lactosa? Pues quizá te encuentres entre ese 65 % de la población mundial que sufre una alteración de la capacidad para digerir la lactosa. Aunque no hay ningún tratamiento que pueda modificar la capacidad para producir lactasa, la enzima responsable de descomponer la lactosa en el intestino, sí que hay maneras de vivir mejor con este trastorno. Una de las claves consiste en identificar los factores desencadenantes de las dolencias y desarrollar buenos hábitos con los que controlar mejor nuestra alimentación diaria. Para que tus dificultades para digerir la lactosa no interfieran en tu vida, a continuación te damos algunas recomendaciones que puedes seguir.

Paso 1: Busca en las etiquetas ingredientes que contengan lactosa

Para evitar posibles problemas a la hora de digerir la lactosa o hacer frente a la intolerancia a la lactosa, lo mejor es saber cuándo esta sustancia está presente. Para ello, nuestras mejores aliadas son las etiquetas de los envases de los alimentos. En diciembre de 2014 se simplificó el etiquetado de alimentos y la información sobre alérgenos en toda Europa. De esta manera, se ha hecho más fácil identificar si un determinado alimento contiene leche o algún derivado, como la nata. Cuando repasamos la lista de ingredientes, podemos detectar con más facilidad los alérgenos más comunes, puesto que se deberían mostrar en negrita, en cursiva o subrayados 3.

Paso 2: Experimenta con diferentes opciones para calibrar tu grado de tolerancia a la lactosa

Como muchas de las personas que tienen dificultades para digerir altos niveles de lactosa, puede que te hayas dado cuenta de tus propias dificultades por accidente al ingerir alimentos con un alto contenido del azúcar de la leche. La leche contiene niveles de lactosa superiores a los del queso o la nata, y en este sentido es el alimento que más problemas causa4. Ahora bien, aunque haya quienes prefieran evitar por completo la lactosa, también hay muchas personas con dificultades menores para digerirla que pueden consumir perfectamente yogur o quesos curados5. Por ello, es recomendable seguir con cautela un método de ensayo y error para detectar el nivel de dificultad. En caso de duda, consulta con tu médico.

Paso 3: Consume pequeñas cantidades de productos con lactosa o combinados con otros alimentos

Si tienes dificultades para digerir los lácteos, uno de los mayores retos a los que te enfrentarás es el de asegurarse una ingesta suficiente de alimentos ricos en calcio6. Sin embargo, tener problemas para digerir la lactosa no implica necesariamente que prescindamos por completo de la leche y de otros productos lácteos en nuestra alimentación. En su lugar, podemos intentar incorporar pequeñas cantidades de lácteos en nuestra dieta a lo largo del día. También puedes combinarlos con otros alimentos de manera que la lactosa se digiera en menores cantidades y que, por lo tanto, tengas menos probabilidades de padecer los síntomas vinculados con la mala digestión de la lactosa 7. Aun así, en caso de duda, es mejor ser prudente y consultar previamente al médico.

Paso 4: Consume yogur, el lácteo perfecto para las personas con dificultades para digerir la lactosa

¿Sabías que los fermentos presentes en el yogur contienen lactasa, una enzima que descompone la lactosa y facilita su digestión? Además, incluir un yogur en tu alimentación diaria resulta muy sencillo y sus diferentes sabores y texturas son fantásticos para que tu dieta equilibrada se convierta en toda una delicia. ¡Un aliado inesperado! 

El yogur, tu gran aliado para unos platos más ligeros

Si crees que puedes tener intolerancia a la lactosa, los microorganismos vivos presentes en el yogur te ayudarán a digerirla. Y ese no es más que uno de los múltiples beneficios que te aporta. De hecho, como alimento delicioso y versátil que es, se puede consumir personalizándolo con fruta, frutos secos o incluso con agua de flores. El yogur también sirve como sustituto de la mantequilla o de la nata para preparar platos más ligeros. ¡Otro motivo más para darle una oportunidad!

 

Fuentes

1.-https://ghr.nlm.nih.gov/condition/lactose-intolerance

2.- https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/lactose-intolerance

3.- https://www.food.gov.uk/sites/default/files/multimedia/pdfs/publication/allergy-leaflet.pdf

4.-http://my.clevelandclinic.org/health/articles/lactose-intolerance

5.-https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/lactose-intolerance

6.-Ibid.

7.-https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20186234

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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