{{articleDetail.tags[0]}}

{{articleDetail.title}}

Dificultad
Dificultad
{{articleDetail.image[0].alt}} {{articleDetail.image[0].alt}}
{{image.alt}} {{image.alt}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}

TEMAS
{{freetag}}

{{articleCapitalLetter()}}

TEMAS
{{freetag}}

Ingredientes

  • {{ingredient.ingredient}} {{ingredient.quantity}} {{ingredient.unit}}



TEMAS
{{freetag}}

Durante miles de años, los humanos de todo el mundo han fermentado alimentos.1 Desde la seguridad alimentaria hasta la prolongación de su período de validez, hay numerosas razones para fermentar alimentos. 2 En la actualidad, con las estrictas normas de procesamiento de alimentos y la tecnología de refrigeración, los motivos para la fermentación de alimentos guardan más relación con el sabor y la textura.

Por tanto, es un buen momento para redescubrir los alimentos fermentados. Al igual que el queso, el yogur, el pan y el vino que sin duda ya conoce, ¿qué le parece probar otros productos menos conocidos como el kéfir, la cerveza de jengibre o incluso la kombucha? Emprendamos un viaje de descubrimiento a través de la diversidad de los alimentos fermentados, tanto de origen vegetal como animal, que nos ofrece el mundo.

El té fermentado que baila sobre la lengua: la kombucha

Primero, ¡hablemos de la kombucha! La kombucha, producida mediante la fermentación de té dulce con un cultivo de levadura y bacterias, ¡tiene más de 2000 años de historia!

Su popularidad creció en Europa en el último siglo4 y tiene un sabor ligeramente avinagrado. Aunque este té fermentado no es para todos los gustos, la efervescencia natural del proceso de fermentación estimula las papilas gustativas y hace que la bebida sea algo más agradable para el paladar.

 

¿Cómo se prepara?

¿Quieres publicar un comentario? Regístrate o Inicia sesión

Publicar

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder

Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

Responder

Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

Responder