“A mis hijos les encanta pasar el día en la granja, correr, jugar, dar de comer a las terneras... lo han vivido desde pequeños.”

Josep Maria, granja de la familia Ruiz

Hay historias de amor que sobreviven muchas generaciones. Ésta es una de ellas. Porque en esta familia llevan años enamorados de la naturaleza y de los animales.

Todo empezó en 1936, con Jaume Gené y la compra de esa masía que siempre había soñado. Un lugar en el que trabajar el campo y cuidar de los animales. Su hija María siguió sus pasos, luego el hijo de ésta, Miquel. Hoy su bisnieto, Josep Mº Ruiz, sigue viendo amanecer en ese maravilloso paisaje.

“Soy ganadero de cuarta generación. No he contemplado otra forma de vivir.”

Josep Maria no es sólo ganadero, también es padre de una niña y un niño. Compaginar granja y familia no es fácil, pero con amor se puede con todo. Y no hay duda de que merece la pena. A él le encanta compartir el campo con sus hijos, pero cuando crezcan quiere abrirles las puertas al mundo, él y esta tierra siempre estarán aquí para ellos.

“Por supuesto, la granja siempre estará aquí para mis hijos. Quiero que sean felices, que estudien y que elijan por ellos mismos lo que quieren ser”

La pasión con la que su bisabuelo empezó puede verse aún en la mirada de Josep Maria, pero la granja ha ido cambiando y modernizándose con un único objetivo: cuidar cada vez mejor de sus animales. En los últimos años se ha llevado a cabo una gran inversión con el fin de alcanzar las máximas exigencias en cuanto a Calidad de Leche, Seguridad Alimentaria, Bienestar Animal y Medio Ambiente.

"Estar al frente de una granja es asumir responsabilidades. Para lo bueno y para lo malo”

Y una señal de que las cosas se están haciendo bien es el Premio al Mejor Ganadero en 2011 y el Premio Joven Ganadero 2018 con el que se reconoció a Josep Maria, por su experiencia compromiso con la mejora en continuo. Y es que en los 10 años que ha trabajado para Danone, no ha dejado de hacer inversiones para aportar mayor bienestar a sus vacas como la nueva sala de ordeño, el nuevo tanque de frío, y mejora en las instalaciones a fin de alcanzar las máximas exigencias de Calidad de Leche, Seguridad Alimentaria y Bienestar Animal.

“Yo quiero lo mejor para mis vacas, para su bienestar y para lograr calidad en la leche”