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Dificultad
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Aproximadamente un tercio de toda la comida que producimos se pierde o se tira, y más de la mitad es atribuible a la basura doméstica. Esto quiere decir que nuestras acciones personales pueden tener un gran impacto. Desde aprovechar al máximo las sobras hasta dar rienda suelta a tu creatividad cocinando con restos de comida, estos consejos prácticos te mostrarán cómo elaborar recetas con yogur natural sin desperdiciar nada.

 

Cocinar sin desperdiciar: ¡optimiza tus compras y pon en marcha tu creatividad!

¿Cuál es el primer paso para reducir el desperdicio en la cocina? ¡Comprar bien! Prestar atención a la hora de seleccionar los ingredientes es fundamental para asegurarse de que nada acaba en el cubo de la basura. ¿Por qué no te planteas el menú semanal con el fin de utilizar todo lo que tienes en la nevera?

Está claro que a veces compramos demasiada cantidad (o demasiado poco) de un ingrediente que necesitamos. Si es el caso, ¡echa mano de tu creatividad!

Prueba a conservar ese manojo de chiles que compraste con descuento o la fuente inacabable de tomates de tu huerto fermentándolos. Cuando hayas elegido el tipo de fermento, un frasco, agua y sal es todo lo que necesitarás para unirte a esta nueva tendencia. De esta forma, no solo disfrutarás de las propiedades saludables de los alimentos fermentados,e incluso, si es demasiado tarde, solo tienes que añadirlos a tu abono (para llenar tu despensa de MÁS tomates el año que viene).

Cocinar con sobras: ¡dales otra oportunidad a tus ingredientes!

Aprovechemos que estás en la cocina para ver las sobras desde otro punto de vista. Puede que no estés acostumbrado a cocinar con ciertos ingredientes, pero probar nuevas recetas con restos de comida es una buena forma de poner a prueba tu creatividad sin tirar la casa por la ventana.

Cuando prepares crudités o piques las verduras, ¡no tires las mondas!

  • Puedes hacer deliciosos chips de verdura caseros secando las mondas de manzanas y patatas en el horno. Sírvelos con una salsa de yogur y hierbas.
  • Prueba a infusionar mondas de pera en el té.
  • Utiliza la ralladura de naranja o la cáscara de limón para dar sabor al yogur.
  • Añade las mondas de zanahoria para decorar gratinados, tartas o sopas. Puedes secarlas y molerlas para después añadirlas a una tortilla o un delicioso pastel de yogur.
  • Utiliza las cáscaras de pomelo y piña como recipiente comestible para aperitivos y entrantes: ¡una excelente sugerencia de presentación!

¡Hay un sinfín de posibilidades! Siempre que sea posible, una buena opción es utilizar frutas y vegetales ecológicos de temporada, pero sean del tipo que sean, asegúrate de lavarlos bien antes de cocinarlos.

El placer de las nuevas recetas: ¡tus menús con yogur y sin desperdicios!

Con unas sencillas recetas que puedes añadir a tu repertorio, cocinar sin desperdiciar comida será coser y cantar. Puedes empezar con nuestra sugerencia de menú de tres platos, que no tiene desperdicio. Prepara hummus con un toque ácido y chips caseros, y vuelve a usar el limón para condimentar tu próximo plato: salmón marinado en yogur. Pero no tires el agua de los garbanzos, utilízala para hacer un exquisito mousse de chocolate.

¡Nada de desperdicio y todo el sabor!

Cero desperdicios: cocinar, comprar y también buenos hábitos diarios!

La reducción del desperdicio de comida no solo tiene que ver con cocinar y preparar alimentos. También puede empezar con el modo de comprar e intentar que toda la familia adopte pequeños hábitos cada día. ¿Listo para empezar?

¿Cómo se prepara?

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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Mónica naranjo

Los síntomas aparecen frecuentemente después de la ingesta de productos que contienen lactosa.

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Marta Sánchez

El cuerpo humano está compuesto por un 60% de agua, 18% de proteínas, 6% de minerales y aproximadamente 16% de grasa - esto significa que la proteína es el segundo nutriente más importande de nuestro cuerpo (después del agua).

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